domingo, febrero 18, 2007

Ayer

Y nos fuimos al campo como domingueros, a nuestro pueblo, al Real de San Vicente, a ver si nos daba el aire y el verde que por aqui se resiste y a ver si incluso surgia y nos disfrazabamos, y nos encontramos con esto:

SUCESOS-PARRICIDIO (Resumen)Un hombre mata a madre, esposa e hijo, hiere a 2 hijas y se suicida Madrid, 17 feb (EFE).- Un hombre de 59 años mató esta madrugada
con un hacha a su madre, esposa e hijo en la localidad toledana de
El Real de San Vicente, y luego se desplazó a otra próxima, Talavera
de la Reina, donde hirió a dos hijas, que no han fallecido, y se
suicidó arrojándose por la ventana de un noveno piso.
El supuesto agresor, Gregorio Ramos, se encargaba de toda la
familia por sus problemas de salud, ya que la madre padecía
alzheimer, su esposa tenía problemas en las piernas y dos de sus
hijos sufrían depresiones, según explicaron vecinos de esta familia
que era muy conocida en la zona.
La investigación del suceso comenzó a las siete de la mañana,
cuando fue encontrado el cadáver de un hombre con signos de haber
sido atropellado, en la calle Conde de Peromoro de Talavera de la
Reina, aunque posteriormente se comprobó que en el noveno piso de un
inmueble había una ventana rota.
Al acceder a la vivienda, los agentes encontraron a dos chicas,
E.R.C., de 25, y M.R.C., 22 años, que estaban heridas, y que eran
hijas del supuesto agresor.
Las jóvenes fueron trasladadas inicialmente al Hospital Nuestra
Señora de Prado, la menor con heridas de gravedad en el cuero
cabelludo y posteriormente fue llevada al Virgen de la Salud de
Toledo para ser intervenida, mientras que su hermana tiene también
heridas en la cabeza, pero más leves, y quedó ingresada en
observación.
En el inmueble fue localizada un hacha que estaba rota, lo que
puso ser determinante para que estas agresiones no provocaran la
muerte de las hijas.
Cuando los agentes se desplazaron poco después al domicilio del
hombre en El Real de San Vicente, situado en una calle aneja al
cementerio del pueblo, descubrieron allí tres cadáveres, que se
comprobó que eran de la mujer J.C.I., de 62 años; de la madre
S.R.A., de 91 años y con problemas de alzheimer, y de un hijo del
agresor D.R.C., de 27 años, según fuentes de la Delegación de
Gobierno en Castilla-La Mancha.
Los vecinos de El Real de San Vicente están conmocionados por
este suceso y destacaron -en declaraciones a Efe- que no dan crédito
a lo ocurrido puesto que el presunto parricida "llevaba toda la vida
luchando por su familia", conocida como "los culebros", a la que
trataba "muy bien" y con la que estaba volcado.
Además, recordaron que éste también cuidó durante años a una
hermana que tenía enferma, que murió el pasado verano y que dejó su
vivienda a las otras dos hijas, heridas en este suceso.
Una de estas dos hijas, la mayor, también padece problemas
depresivos, según añadieron los vecinos, que recordaron que el
hombre estaba prejubilado, había sido conductor de autobús y era
habitual verle haciendo la compra.
Por su parte, el hijo había trabajado en una carnicería y en un
taller de reparación, pero llevaba meses sin trabajar a consecuencia
de las depresiones que padecía.
Los cadáveres de las tres personas asesinadas por G.R.R. fueron
trasladadas al tanatorio de Talavera de la Reina.
El Real de San Vicente es un pequeño municipio de la Comarca de
Sierra de San Vicente, con una población de 991 habitantes, a 120
kilómetros de Madrid, a 76 de Toledo y a 25 de Talavera de la Reina
y en cuya plaza se han concentrado esta tarde los vecinos del
pueblo.
El juzgado de guardia, el de instrucción número 4 de Talavera, ha
decretado el secreto de sumario y el alcalde de El Real de San
Vicente, Antonio Rubio García, ha decretado tres días de luto
oficial.
El parricidio múltiple cometido hoy en la provincia de Toledo
puede ser considerado uno de los más trágicos ocurrido en España en
este siglo.
Desde el año 2000 se han producido alrededor de 80 casos en los
que los homicidas terminan quitándose la vida, y en circunstancias
de lo más diversas. Desde hijos con problemas psiquiátricos o de
drogas que han acabado con la vida de alguno de sus progenitores
antes de hacerlo con la propia, a adultos que acabaron con la vida
de un familiar que sufría daños físicos irreversibles, como el
alzheimer.
Los más extendidos son los ligados a la violencia doméstica, en
el que los hombres matan a sus mujeres o ex parejas, y luego acaban
también con la vida de hijos comunes. EFE


Y de repente lo que ves por la tele lo tienes delante, y las caras son caras que has visto durante años, y primero piensas en una cara y luego descubres que eran otras, y no te llega por los periódicos sino que te llega por el teléfono, y te ries e incluso bromeas porque tu mente no está preparada para entender que un padre, normal, del todo normal, se levante coja el hacha y se la clave en mitad de la cara a su hijo. Y Protección civil ya no es una persona desconocida que sale por la tele sino que es una Isa venida abajo porque ese dia tenia que hacer su trabajo y tocaba encontrar a un compañero del colegio sin cara, aunque ella no lo vio, no, pero vive al lado, pero ayer habló con el hoy famoso "parricida de la españa profunda" de las secciones de sucesos. Y era un hombre normal, un padre normal, un marido normal y un hijo normal. Y no se entiende nada. Y cómo dicen por ahi, tenían nombres, y has hablado con ellos, y les has visto mil veces, y no se comprende, porque no podemos estar preparados para entenderlo.
Y te vuelves a Madrid, con un sabor de boca raro, con la sensación de que has salido del cine, y no eres consciente hasta que ubicas la cara, y de repente sabes quien es, y de repente los periodistas eran periodistas, la sangre era sangre, la guardia civil era la guardia civil e Isa no lloraba porque tuviera problemas maritales sino porque no entiende cómo su vecino, con el que tenia la absurda costumbre de hablar todas las noches, haya matado a hachazos a toda su familia, entre ellos a su hijo de 27 años, que por supuesto tenia nombre y cara y una historia que no se acercará a lo que se publique en la prensa a pesar de que el gremio haya tenido información de primera mano, que para algo es el pueblo de una de ellos.
Así que nos volvemos a Madrid, sin verde, sin disfraces porque Don Carnal ha preferido esconderse, sin consciencia de todo lo que ha pasado y resumiendo el fin de semana a base de bromas y mil historias más que no tengan que ver con el miedo a no entender.
S.T.T.L.

10 comentarios:

david dijo...

Qué pena.

Alf dijo...

totalmente deacuerdo

Mars dijo...

menuda mierda más grande

Susana dijo...

No se vosotros pero esa sensación rara (que no puedo definir) a mí por lo menos se me ha acrecentado al llegar a Madrid.

Sí es una mierda.

Un besote

david dijo...

Pues no sé qué decirte, Susi. A pesar de la gente preguntando y haciendo coñitas (qué graciosos, en fin) yo ayer estaba deseando irme del pueblo. No sé, tengo muchos más sitios donde perderme y distraerme en Madrid.

Lo que pasa es que también lo vas pensando más y eso hace que te afecte más, un tiempo, pero imagino (no es que tenga mucha experiencia en imaginar cosas así, claro, pero bueno) que remitirá, y yo creo que será más rápido aquí en Madrid, donde cada uno tenemos nuestras vidas y nuestras historias en las que aquello influye bien poco, que allí, para quienes tienen que seguir pasando por delante de la casa, y tropezándose con recuerdos por todas partes.

*V* dijo...

pues si, a mi me ha impactado más en Madrid, especialmente si tenemos en cuenta que hasta que no he llegado aquí no le he puesto la cara adecuada....
A mi me deja agotada el pasar el dia explicando que, en serio, era una familia bastante normal, demasiado, sino sería todo mucho más fácil de entender a pesar de lo dantesco del asunto, así que no me quiero ni imaginar el dia que deben estar pasando Benayas o Xuca o Willy que los tenían mucho más cerca en todos los sentidos.

Mars dijo...

La verdad es que yo no tenía casi trato con ellos, aunque tanto a María como a Eva las conocía de peques, cuando jugábamos en la calle de nuestras abuelas mientras que a David le conocía más bien de "vista"

Estos temas tan tristes nunca los he asimilado muy bien, así que creo que tiendo a tratarlo como un sueño, un mal sueño, que se pasará cuando me despierte

Yayo Salva dijo...

Terrible noticia. ¿Qué habrá pasado por la cabeza de ese hombre para actuar así? La mente humana sigue siendo un gran misterio. Y, a veces, vivir es mucho más duro que estar muerto, piensan algunos. Pero creo que se equivocan. Nadie tiene derecho a pensar por otro y mucho menos a la hora de valorar la vida.

david dijo...

No sé tú, Yayo, porque ni te conozco a ti ni conozco lo que te toca soportar en la vida, pero yo no me atrevo a pensar así. En mi caso evidentemente nunca haría nada de eso, pero mi vida es la de un privilegiado, no vivo ningún drama ni sufro ninguna tragedia. Y si estuviese en su situación no tengo ni idea de lo que haría. Sé qué querría hacer, y sólo lo sé viéndolo desde esta perspectiva, pero nada más.

Yo creo que ese gran misterio da bastante miedo cuando uno se pone a hurgar en él. Porque decir que no sé lo que sería capaz de hacer es admitir que eso no es imposible, que podríamos considerar la posibilidad, que tal vez fuésemos nosotros. Igual es un misterio porque no queremos pensarlo, porque está muy bien ahí a oscuras, en el armario de los misterios.

*V* dijo...

Estoy de acuerdo contigo Yayo, la mente humana es un gran misterio, al menos a mi me lo sigue pareciendo. Uno sigue sin saber donde está ese límite que no se debe sobrepasar y que te aleja de la realidad.
La verdad es que si, david, tenemos vidas privilegiadas y todo depende de lo que hayas aprendido a valorar la vida, por supuesto, porque por mucho menos hay quien no la valora, precisamente hay está lo difícil.
Yo no me atrevo a valorar que me pasaria a mi si mi vida en lugar de ser la que es hubiese sido, por ejemplo, la de este hombre...pero vamos, no me atrevo ni a valorar qué puede pasar por mi mente de aqui a 30 años, asi que....