viernes, febrero 09, 2007

Los asientos

Impresionante, sin duda.
A ver, mi hermana ahora mismo parece un tenteenpié, es decir, su equilibrio es relativo ya que las desproporciones de su cuerpo son evidentes, en función de por donde la empujes se tambalea o no. Es lo que les pasa a las que están embarazadas de 6 meses y se les nota, porque aunque ella el otro dia iba por el metro haciendo como que todavia sabia andar con estilo es evidente que no es así, y tambien es evidente que está embarazada (cuando un abrigo de la talla XXXL te está estrecho y la mitad de tu cuerpo no guarda relación con tus patitas ni con tu cabeza sólo puede deberse a que A/ tengas una indigestión del copón bendito B/ estes embarazada)
Así que ella, que ya he dicho que iba haciendo el moña por los pasillos del metro intentando andar con estilo (y ya es difícil si te tambaleas cuando andas), me iba explicando que era normal que la gente no la dejara sentarse ni en el metro ni en la Renfe porque no se la notaba...yo iba intentando hacerla entrar en razón explicándole que el hecho de que no pudiera verse los pies, que se agarrara la tripa cuando subía las escaleras y que alcanzara velocidades más propias de un caracol que de una persona, era suficiente como para intuir (por muy poco hábil que seas) que o estas embarazada o algo malo te pasa, y ambas opciones son suficientes para que te dejen sentarte en el metro.
La cuestión es que comprobé cuando entramos en el vagón que, efectivamente, nadie se levantaba. Y para mi sorpresa, por eso de que existen algunos mitos bastante extendidos sobre la juventud, la media de edad de la gente que estaba sentada rondaba entre los 60 y los 120 años. Así que nos paramos, agarradas a la barra...bueno mi hermana se agarró a la barra y a mi por esos problemas que tiene la pobre con el equilibrio... delante de una "señora enlacada" (una "señora enlacada" es una mujer que tiene una edad que ronda entre los 80 y los 260 años pero que se maquilla como si tuviese 15 y siempre vuelve en el metro después de ir de compras. Lleva taconazo de 15 centimetros e incomprensiblemente siempre encuentra sitio para sentarse. Mi hipótesis es que es este grupo social el que ha difundido el mito de que los jóvenes no se levantan en el metro para despistar y que nadie las acuse a ellas.)...
A lo que iba, nos paramos delante de la señora enlacada y entablamos una muy sutil conversación para que, en caso de que la mujer en cuestión no fuese excesivamente observadora, tuviese una oportunidad para percatarse de la situación. Parece que las frases "¿cuando te ha dicho el ginecólogo que sales de cuentas?" "¿de cuantos meses estas embarazada?" o "¿dices que tienes las piernas hinchadas y que te mareas constantemente?" no calaron en la perspicacion de Miss Laca... ni siquiera las medidas ligeramente menos sutiles cómo abanicar a mi hermana o soplarla preguntando "¿seguro que te encuentras bien?" calaron en la intuición de Miss Laca que además nos miraba bastante interesada en nuestra conversación....
Pero claro, es evidente que una chica de 30 años, que incompresiblemente ha engordado sólo en la zona media de su cuerpo, con problemas de equilibrio y de contención de lágrimas (nota: jamás, jamás le gasteis una broma a una embarazada sensible en el metro porque te lloran como madalenas!! que vergüenza por dios!!),y con ropa de premama no es una embarazada....y evidentemente es mucho más importante que Miss Laca permanezca sentada porque ha necesitado irse de compras (¿para qué? ¿pero no se da cuenta que a cierta edad se ponga lo que se ponga va a seguir aparentando como poco 80 años?) con su taconazo de 15 centimetros y enjoyada hasta las orejas, y está cansada por el estres diario.
Y mira que mi paciencia y mi vena criticona las deja tranquilas cuando las veo empujarte a las 7 de la mañana en el metro dirección "las compras" pero, joder, mantenia la esperanza de que les quedaba algo de respeto ¿no?... ah bueno, no, perdón, que son los jóvenes los que no ceden el asiento en el metro.

9 comentarios:

Alf dijo...

Me encanta llegar a la ofina y poder leerte sigues teniendo la curiosa habilidad de conseguirme sacar una sonrisa, incluso en un entorno nada propicio para ello
:)

pepa dijo...

La próxima vez, deja al Miss Laca (que es un ejemplar que existe en metros y autobuses desde que el mundo es mundo), y observa que en el momento en el que tu hermana entra en vagon de metro, tren o autobus, todo el mundo agacha la cabeza para leer, mirarse los pies o hacerse el dormido, ¡Coño, si es que se oyen los chasquidos de las vertebras!, fijate y veras

Pipilota dijo...

Bueno, no es por defender a la tiparraca esa que seguramente junto con su grupo de cinquillo sean las causantes directas del agujero de la capa de ozono, pero es que a ver... los asientos están reservados para los viejos y viejas, los cojos y cojas, las embarazadas y mujeres con niño en brazos que no tienen porque ser siempre la virgen, si vosotras entráis en un vagón con una media de edad de 100 años sabiendo como sabemos que el gen egoísta crece con los años en la misma proporción que la espuma de baño ¿de qué sus extrañáis? la gente se suele garrapiñar a los asientos que no sé como son luego capaces de despegarse, pero si ya son mayores de 60 olvídate, además seguro que aquella antena humana con laca estaba comidita el rencor... ese rencor de cuando ella estaba embarazada y nadie le dejó el asiento, fijo que era de alguna secta mayoritaria

david dijo...

Mujer, con ese rango de edades que describes no es que se levantasen, es que probablemente no pudiesen hacerlo :D

En fin, la gente, ¿recuerdas lo que te repito constantemente estos días sobre la mayoría de la gente?

Pues eso.

*V* dijo...

Gracias, me alegro corasón, así por lo menos empiezas la jornada con ánimo ;p
XD.. si, ahora que lo dices pepa, esa es otra variante del metro/renfe/autobús cada vez que ven a una persona que corresponde con los dibujitos esos de las ventanillas!
Nada, nada, la envidia no es excusa! que a mi me dan envidia la gente que tiene un piso y no le prendo fuego al piso jejejeje
Además, os digo yo que esa señora me gana a mi echando una carrera y dejándome ventaja.. sólo por aguantar esos tacones ya está en mejores condiciones que yo!!
Aisch! lo de la gente deivid es algo que parece que me cuesta, parece que me cuesta...pero a veces lo recuerdo, de verdad, y sino por suerte ya estas tu para recordarmelo, de alguna forma tienes que pagar a tu agente ¿no? ;*

david dijo...

Ah yo pensaba que lo hacía con mis clases gratis de ortografía.

Por eso de decir cosas como que "tú" a veces lleva tilde, ejem ejem :P

Yayo Salva dijo...

Tristemente cierto. La urbanidad es una vieja reliquia que nadie adora. La gente anda por la vida (y por el Metro) demasiado ensimismada para darse cuenta de lo que sucede a su alrededor, o esconden la cabeza como las avestruces. ¡Buena entrasa! Besos.

Jota dijo...

Está claro que es culpa del metro, que corrompe a la gente. Nada que no se arregle con una porra.

Por cierto, quería decirte que, aunque no te lo pareciera, cuando estoy sobrio soy capaz de articular varias sílabas seguidas.

*V* dijo...

Gracias Yayo! la verdad es que el metro es todo un mundo y sobre todo a ciertas horas! a veces hasta tiene su gracia fijarte en la gente cuando vas en el metro! Besos.
jajajaja... no, si la que en condiciones normales no habla como una cotorra soy yo, y a veces incluso parece que hasta estoy capacitada para tener conversaciones normales!
Yo creo que debe ser cosa de los transportes públicos, te despiertan un instinto de supervivencia extraño asociado a las enormes ganas de sentarte.