miércoles, enero 16, 2008

Por qué odio el frio



Porque se me ponen rojitas las orejas y duelen mogollón.

Porque moqueo todo el rato y temo encontrarme con mi príncipe azul y dejarle pringado.

Porque moqueo mogollón y nunca encuentro Klinex en la inmensidad del bolso (o los compro cuando dejo de moquear que es peor porque me paso el día pidiéndolos)

Porque me duelen hasta las pestañas por eso de ir por la calle todo el día tensa y encogida para intentar no tiritar.

Porque llevo más capas que una cebolla y me veo obligada a quitarmelas cada vez que entro en un sitio. El abrigo es fácil de quitar pero hay ciertos jerseys de esos que te tiran del pelo para atrás que son insufribles.

Porque si, si, terminas con los pezones como piedras y siempre hay algún hábil que te da un codazo. Eso duele.

Porque se me congelan las manos y duelen.

Porque si me pongo guantes me los tengo que quitar cada vez que quiero hacer algo rutinario (como encenderme un cigarro) y comprobar lo difícil que seria hacer cosas si tuviera muñones.

Porque tirito y odio tiritar.

Porque me impide hasta pensar porque repito de forma compulsiva "joderquefriojoderquefriojoderquefrio"

Porque se me empañan las gafas/lentillas y me siento como un topo con cataratas.

Porque me froto compulsivamente las manos para que entren en calor.

Porque los labios se me cortan y me salen boqueras y termino pareciendo una yonki.

Porque la piel adquiere un tono gris verdoso que junto con los labios cortados hacen de la niña del exhorcista una top model.

Porque en los sitios hace mucho calor y en la calle mucho frío y te terminas pasando el día temiendo que vas a tener pulmonía en una de estas.

Porque salir por las noches se convierte en un calvario esperando los "buhos" en los que no cabe un alma o intentando coger un taxi sin pegarte de hostias con las 200 personas que intentan lo mismo (en serio, la gente se pone muy macarra con el tema Taxi)

Porque tantas capas encima hacen que parezcas Michelin y te limita mucho, mucho, la movilidad.

Porque los bares superan el aforo porque cada persona ocupa por dos: por si mismo y por toda la ropa que le cuelga de todas partes y que se ha quitado para no pasar calor.

Porque el día es excesivamente corto y cuando te quieres dar cuenta sales de cualquier sitio, es noche cerrada, la calle está vacía, hay niebla y esperas impaciente a que aparezca Jack el destripador a rematarte (total, el frío hace que no notes tu cuerpo así que te da igual todo).

Porque tengo pereza constante lo que demuestra, además de por todo el pelo que hay en mi ser, que en otra vida fui un "oso perezoso".

Porque cuando vas con la bufanda tapada hasta la nariz y llega una ráfaga de viento sientes que es exactamente lo que pensarías en caso de morir asfixiada (lo primero que pensarías sería: mierda!)

Porque depilarte da pereza, porque en invierno duele más (en serio, a mi me duele más) y no encuentras tan facilmente la utilidad del asunto (que nos estamos quitando una capita que nos da calor!!)

Porque el "rocío de la mañana" se transforma en Glaciación y ya no es tan bucólico ni tan bonito eso de madrugar.

Por todo eso y por más cosas que ahora mismo no recuerdo pero que seguro que en cuanto salga a la calle me vienen a la cabeza, exijo que migremos en invierno (mira que son listos los pajaros).

12 comentarios:

Pipilota dijo...

Pues a mí me encannnta el frío, me gusta pasear a Dante y verle en su salsa, me encannnnta abrigarme hasta las orejas, me encannnnta quejarme y decir... -joder hace un frío de cojones en este pueblo-.
Me encannnta estar encamada o ensofadada viendo una peli o leyendo un libro. Tengo una salú ferrea (como mi perro, vamos) y no suelo constiparme. (seguramente después de decir esto sea castigada por los dioses y cogeré una gripe o algo así).
Eso sí estoy contigo con el tema de las gafas empañadas y con los cambios de temperatura que se producen al entrar y salir de los sitios. Lo lo del transporte nocturno lo he solucionado saliendo de marchita por el barrio

Lo siento por tí, de verdad, pero mira por otro lado hemos encontrado algo en lo que no estamos de acuerdo del todo :D

david dijo...

Frío lleva tilde, ji ji ji.

A mí tammbién me gusta el frío, pero sólo cuando no lo padezco. Cuando voy calentito en mi abrigo, o lo veo por las ventanas del coche (más que el frío su evidencia, porque verlo, verlo...), o cuando estoy en la cama ultracalentito, hmmm.

O cuando te metes un café al rojo vivo...

O cuando te acercas a una buena lumbre...

Tiene sus cosas. Pero estoy totalmente de acuerdo con lo de las migraciones. Una excusa perfecta para hacer vacaciones y, qué coño, si me quedo se iba a quedar la ciudad desierta, lo cuál sería estupendo. Aunque tengo que ver I Am Legend para aprender todo lo que No haría.

*V* dijo...

Ya están los defensores del frío para dejarme como una gruñona incurable! ;D
Si claro, el frío ideal ese de café calentito, manta, sofa, pelis y todo eso es genial, David, pero tiene más mérito lo de Pipich, que eso de sacar a Dante (por muy preciosidad que sea el canino) por la mañanita con este frescor debe ser mortal!
Es verdad, pi, no es bueno estar de acuerdo en todo, menos mal que existe el invierno! XD

Verónica dijo...

Pues ... a mí, como positivo, sólo se me ocurre una cosa: lo inmejorable de meterse en la cama, bien acompañada, y arrebujarse entre las sábanas buscando brazos y piernas ajenas para entrar en calor ...

De lo negativo, creo que has captado lo más importante, veo que has hecho un estudio intenso sobre el tema.

(Poquito a poco iré apareciendo de nuevo ... Gracias por no tomar en cuenta la ausencia)

*V* dijo...

Pues como positivo la verdad es que suena convincente in extremis! así que, ya sabes, aprovecha, aprovecha ;D
Lo único que se toma en cuenta de tu ausencia son tus letras, que se echaban de menos!
Y lo dicho, besos, achuchones y considera mis gruñidos invernales como ánimos!

sti dijo...

El frío está lleno de inconvenientes, y los que lo defienden sólo argumentan que se sienten bien cuando están protegidos de él. O sea que, en realidad, tampoco les gusta.
Además, con frío es imposible sentirse sexy.

kitsch_consultant dijo...

De los post más chulos que has escrito!

*V* dijo...

Es verdad Sti, esa se me habia olvidado, sentirse medianamente sexy en invierno es imposible.
:) Gracias Kitsch (no se puede decir mucho, salvo reconocer el sonrojo, ante ciertos halagos!)

RBD dijo...

No me importa lo que opinen los detractores de tu post, yo estoy totalmente de acuerdo contigo: ¡El frío apesta! No es algo humano, digo yo y otra prueba de la estupidez humana es haber migrado de África a latitudes tan alejadas del Ecuador. Pero, bueno, me ha tocado soportar calores de hasta 50°C en Sonora (noroeste de México), mi tierra, y lindo lindo el calor extremo tampoco lo es. Saludo afectuoso,

Rafael Barceló Durazo

*V* dijo...

Puf! lindo el calor extremo no es, no, pero ahora mismo (bueno, de hoy no me quejo que no se ha estado mal) pensar en 50º se me antoja acojedor!! :D
Un saludo Rafa y un placer encontrarte por estos lares!

ROSA ALONSO dijo...

Te has dejado una (aunque de acuerdo contigo en la de los pezones...)

Porque cuando vas a buscar el coche, tienes que ir con una botella de agua para quitarle la escarcha de la luna delantera!!

*V* dijo...

Es verdad Rosa! pero esa se me ha pasado mas que nada porque yo eso del coche no uso ;D
Besos