martes, septiembre 30, 2008

De vidas, varias


Ha sido para mi un privilegio el poder estar aquí





Eso dicen que dijo Paul Newman antes de morir. Al margen de la idealización del momento, claro... se trata de eso.


Vivir es un privilegio, un privilegio que desaprovechamos, un Don que desatendemos, una posibilidad extraordinaria que tendemos a cotidianizar y terminamos malgastando convencidos de que no podemos hacer nada para hacer lo contrario, para intentar vivir como un día pensamos que nos gustaría vivir.


Yo, que conservo algo(incomprensiblemente) de toda la utopía que se tiene cuando a uno no le han insertado a fuego eso tan chulo del "querer/ poder/ deber", prefiero pensar que nadie crece pensando que lo que quiere en la vida es conseguir la forma de tener más dinero a costa de lo que sea, que los ideales se mantienen, que el idealismo perdura, que no dejamos de querer ser funambulistas simplemente buscamos una cuerda que este más cerca del suelo. Lo contrario se termina adquiriendo y aceptando como forma de vida. Gracias a eso es por lo que todo termina cotidianizandose, perdiendo sentido, haciendo del verde un gris infinitamente aburrido.


Que la vida se disfruta mucho más con dinero es evidente, pero que el dinero pueda comprar ese privilegio es inconcebible, deberíamos intentar no perder el norte y que de repente, sin darnos cuenta, un día nos despertemos con la sensación de que hemos perdido ese equilibrio que debe existir entre lo que se quiere y lo que nos han dicho que debemos querer. No podemos condenarnos olvidando que todo esto es eso, un privilegio, aunque la mayor parte del tiempo nos empeñemos en desaprovecharlo.


Yo, personalmente, voy a seguir haciéndolo siempre que pueda, porque no me queda otra, porque lo contrario ha quedado comprobado que me provoca una infinita tristeza, porque esto que tenemos es demasiado corto y hay mucho que decir, mucho que pensar, mucho que ver, mucho que hacer, mucho que sentir. El tiempo es escaso y yo, por ahora, prefiero emplearlo en aquello que hace que cuando me acuesto por las noches no lo haga teniendo la sensación de que todo esto es un continuun infinito y rutinario, aquello que me recuerda que no soy un robot, que tengo el inmenso privilegio de ser un ser humano.

6 comentarios:

aroa dijo...

a mí lo que más se me olvida es echar toda la leña al fuego para conseguir lo que me guistaría realmente...

pero eso es culpa de lo otro, de aquello de por dinero, trabajo aquí, aunque en principio pensara que de paso... mientras dejo que me coman 'los malos' la ilusión

*V* dijo...

A los señores malos te los comes con patatas en dos días, y sino ya verás, que algo nos conocemos como para saber que lo que ellos no te van a poder quitar es esa ilusión que derrochas, querida.

Aisch... el dinero, que a mi me haya llegado, lo estás buscando para construir un bonito ¿castillo? ¿chiringuito? ¿como era como lo llamabas? en compañía así que me da a mi que eso (y querer pintar un frondoso arbol espiralado en la pared) es saber muy bien el privilegio del que gozas ;*

Y no te digo más, que andas por tierras bárbaras, perra!

Verónica dijo...

Un ser humano. Ahí es nada. Yo también quiero.

De cuando en cuando se nos olvida. Eso. Que somos humanos. Que nos lo perdemos todo. Que no se puede recuperar luego. Se nos olvidan. Nos ayudan a olvidarlo. Algo así, debe ser.

En ello ando. En recuperar mi parcela de ser humano y dejar al margen mi necesidad social. He mejorado mucho, todo hay que decirlo. Pero .... ¿venderme? Ni muerta.

Aunque sólo sea para pasearme por aquí y reírme un rato con tus palabras ... Hoy, ahora mismo, no se me ocurre una manera mejor de demostrarme mi humanidad.

Un beso, criatura

RBD dijo...

Objetivamente inspirador, V. Siempre hace falta escuchar esas palabras y decidir seguir adelante con la actitud que maximice nuestros disfrute vital. Un abrazo grande,

Rafa

Anónimo dijo...

Es bueno que nos recuerden eso de vez en cuando...un día, de repente, puedes darte cuenta de que es tarde,de que el tiempo ha pasado y ya no es posible volver atrás...

*V* dijo...

Pues si, se nos olvida, y a mila primera Verónica, y más ahora que por hacer lo que quiero vivo pendiente de nuevo de todos y cada uno de los minutos del día...pero merece la pena, aunque sea por no venderme...aún ;D
Y tu humanidad, querida, se desprende de esas palabras que regalas en tu blog así que tranquila, se sabe que la tienes!

Rafa, gracias, aunque mantener esa actitud es complicada, te lo digo yo que a veces debo escribirlo para recordarmelo!

Anónimo, para mi deberíamos recordarlo todos, diariamente, y ¿pensar que es tarde?...pfff... yo creo que nunca es tarde, todo siempre puede ser en algún momento, o al menos tampoco quiero que la prisa me mate las ganas!

Besos a partes iguales, queridos.