miércoles, octubre 14, 2009

Infancias



¿Por qué los que crecimos en los ochenta somos jodidamente escépticos y sarcásticos? pues bien, después de mucho dar vueltas a la cantidad de traumas y rarezas de los infantes de los ochenta he llegado a la conclusión de que hay dos grandes acontecimientos que nos marcaron: los pollitos de colores y David el Gnomo. Parece intrascendente pero no lo es porque son dos grandes ejemplos a través de los que podremos vislumbrar como su curtió nuestro carácter.

Ni en la generación de la hambruna ni en la inocente infancia de los 70 hubo unos ejemplos de crueldad mediática dirigida tan concretos. Nosotros, en cambio, sobrevivimos a la gran depresión.

Los pollitos. ¿En qué generación se ha vuelto a ver que se cojan a unas crías de una animalito, se las pinte con un chisme tóxico que reducía su vida a 48 horas, horas de vida que pasaban tambaleándose para luego morir en el baño (los mios morían en el baño)? Pero, por dios! que los regalaban en el mercado! claro, tu ibas con tu madre a comprar chopped y te encontrabas allí las cajas con los pollitos de colores...taaan monos, como dibujos animados, igualitos, de todos los colores: rosas, verdes, azules... una monada. Y tu claro "mama, un pollito rosa, mama, mama, mama". Tu madre accedía, claro, porque sabía que el bicho iba a palmarla en menos de 48 horas y nunca llegaría a tener un pollo de cuatro kilos correteando por el salón, y además tu ibas a estar todo el día cuidando del pollito moribundo e ibas a dejar de dar por saco....anda que tu madre pensaba en tus traumas!

Claro, lo que tu madre no pensaba era en el drama del tercer día al levantarte y encontrarte el cadáver del pollito... era frustrante, porque claro, durante toda tu experiencia vital con el bicho tu te habías dedicado en cuerpo y alma a él, como la más experimentada enfermera, intentando darle clamoxil por si el tambaleo venía motivado por un constipado, restregándole con el estropajo porque intuías que ese color... eso no debía ser bueno... vendándole entero para intentar conseguir estabilidad por contrapeso... esas cosas... y al final, frustrante, tanto trabajo para que el pollito muriera... ¿y que hacías? convencías a tu madre de comprar más chopped y ya si eso, otro pollito. Lo mio además era peor, porque como mi madre cogía un pollito para mi y otro para mi hermana...claro, la competitividad fraternal estaba ahí...el pollito que antes moría perdía.

Eso, hace callo, quieras que no te vas haciendo invulnerable a la muerte de animales rosas o azules (yo creo que mi aversión a las aves viene de esta época...). Pero claro, además de eso: David El Gnomo. Lo echaban a mediodía. Después del telediario. Había solo dos canales y uno nadie lo veía así que... ¿quien coño no vio la muerte de David el gnomo? Pero si lloró hasta mi padre por dios!! cientos de capítulos vendiéndote la imagen de un señor entrañable que lucha con los malos y les gana siempre (a milos Trolls me causaron un trauma con los mocos.. asocie que tener mocos era de monstruos), consigue curar a su zorro (detalle importante porque, claro, tu sufriendo con tus pollitos y el tío este de diez centímetros salva a un zorro gigante con una hoja de parra y una venda!), cuida la naturaleza.... y de repente un día, sin más, estás tranquilamente disfrutando de tu capítulo de David el Gnomo, y de repente, sin luchar ni nada, así sin más, se muere.... claro, los ojos como platos, las lágrimas que empiezan a rodar y cuando eres consciente de que es verdad, de que se le han cargado y sin luchar ni nada, tal cual, se convierte en árbol y fin.... claro, después de chillar y patalear tu madre lo que hace es comprarte un pollo de colores para que te calles...

Y después de esto mi generación tiene que ser normal ¿no?... en fin, y eso que no he hablado de Candy Candy y sus dramas...


12 comentarios:

Pipilota dijo...

Oiga, a Candy Candy la conozco por uno de esos juegos de dibujos del Hituero, y aunque gracias a mi hermano vi bastantes capítulos de David en Gnomo, me acabas de destrozar el final ¿en serio se murió y se convirtió en árbol? º.º

A lo de los pollitos de colores sólo tengo dos objeciones. Cuando yo era pequeña ya los vendian y ya se morian y probablemente fuera por los cuidados a los que los sometiamos, porque nos llevamos uno verde al pueblo y sobrevivió junto con el resto de gallinas de Tia Claudia. Si te dan repelus las aves no hubieras sobrevivido a la visión de un pollo adolescente medio verde medio marrón. Si no fuera por la alegría que me daba verle crecer... hubieralo matado yo misma >_<




PD: Es bromaaaa, sólo le hubiera cubierto las raices, o algo ;P

Juan Rodríguez Millán dijo...

Y se te olvida Chanquete... Yo por el traume de los pollitos no pasé, prefiero acordarme del que me provocó la muerte de la madre de Bambi...

De Candy Candy no sé, pero del único partido que perdió Oliver (y cómo se lo tomó el tío...) en toda la serie de Campeones también me acuerdo, je, je, je...

david dijo...

¿En serio somos tan "jodidamente escépticos y sarcásticos" nosotros, los que nacimos en los ochenta?

He leído esa frase y se me ha quedado pataleando mientras leía el resto del post. Al terminar la parte contraejemplar de mi cabeza ya tenía una lista consistente en un sólo nombre: Ambrose Bierce.

No te confundas, V de Verónica, no somos jodídamente escépticos y sarcásticos. Queremos serlo, decimos serlo, nos gustaría serlo, pero sólo la generación de los nacidos en 1842 pueden reclamar tal cosa.

Cuando alguien de la nuestra haga otro diccionario como ese, podremos negociar.

*V* dijo...

¿Un pollo verde gigante??? se me ponen los pelos como escarpias Pi :S... Y... bueno, no creas, ver el último capítulo de David el Gnomo sigue siendo impactante... Y Candy Candy, que drama por Dios, pero si el primer capítulo empieza con un abandono infantil!!! y de ahi suma y sigue!

Juan, es verdad, nosotros sobrevivimos al final de Verano Azul.. todavia se me empañan los ojillos cuando escucho la canción del final del verano!! .. ay, Benji, que gran serie jijijiij... hasta "Los caballeros del Zodiaco" tenían momentos super chungos!!... definitivamente somos una generación fuerte.

Que nos lo creamos ya nos convierte en ello, Deivid... a mi no me vas a convencer de lo contrario! ... y en todo caso... más que 1842 yo me quedo con 1830 y alrededores y si no.. oh querido Larra! ;P

Verónica dijo...

Oiga, oiga ... ¿ Y qué pasa con los que tuvimos que vivir el gran dramón de Heidi? Esa niña que vivía con su abuelito en el campo y que se encontró con aquella chiquilla en silla de ruedas llamada Clara y con la institutriz de turno. Ah, no, reivindico que la década anterior fué mucho más terrible que la posterior. A mí, durante años, me llamaron Pichi (el pajarito de Heidi). Y no era por nada, que conste. Durante una semana me fui a vivir con una tía que tenía todo lo imaginable en aquella época, piscina en la urbanización incluida. Algo debía hacer (no recuerdo el qué) y su castigo fue dejarme sin ver la famosa serie de televisión. Se montó una buena ... de hecho, mi madre tuvo que venir buscarme, porque estuvieron a punto de llamar a la policía por lo gritos que metía ...

No te quejes, lo nuestro fue mucho peor, fijo de fijo, vamos.

*V* dijo...

Hey! Pichí... eso le digo yo a mi compañero de trabajo! ;D

Vale, vale, vosotros sufristeis con Heidi...y con Marco... pero no murieron!

Bueno, tengo que pensármelo ¿eh? lo mismo vosotros tambien fuisteis torturados un poquillo... ;D

Besos guap

lentejas dijo...

Jo, cómo me gusta la canción, qué banda sonora más estupenda...

*V* dijo...

Las cositas que me encuentro moneando por internet :)

Aroa dijo...

David el gnomo FUE y ES el dramón.

Mi padre también lloró, y mi padre no llora nunca nunca nunca.

Ay, me acabas de quitar un peso de encima. Mi pollo rosa murió en el lavabo. Siempre pensé que el baño de colonia que le di para quitarle el fucsia, porque yo cursi no era y mi pollo tampoco..., se lo había cargado. Pero fue muerte naturaaaal. Qué alivio. AAAAAAAh.

Aroa dijo...

Ah y David no puede reclamar na porque él, hasta donde se lee en sus canas, no es ochentero, en esa época probablemente llevase ya chandal con hombreras...

Por cierto, café hoy? qué sabes tú de Larra pequeña..? Estoy a medio repor sobre él y necesito info.

*V* dijo...

Traaaanquila!! no mataste a tu pollo!! lospobres venían ya casi muertos de fábrica!!

Es verdad, es verdad, David no cuenta jijijiij

Y de Larra, lo que quieras! llamamé experta!! pregunta, pregunta! ;D

PD: ay.. estoy en trámite para ver si el cossstipao me permite hacer vida social, luego aviso...ay!

lablanky dijo...

Oye, que yo, de los 80, también sufrí con Heidi. No puedo ni recordar el capítulo en el que se la llevan a Frankfurt y la pobre abuelita de Pedro, ciega, grita su nombre llorando, y Heidi (aquí ya estoy llorando yo) se va con su tía porque cree que volverá al día siguiente con unos panecillos blancos (ayayayayaay) para la abuela que es lo único que puede comer porque además de ciega no tiene dientes... ¡ESO SI QUE ES CRUELDAD! ¡NI DAVID EL GNOMO NI NADA!.