miércoles, diciembre 16, 2009

De masa


Me preocupaba, la verdad, eso de no estar incluida en eventos multitudinarios de esos que dan caché. Nunca he participado de esas grandes cosas de la mayoría, no ha sido nunca con mi voto con el que se ha alcanzado una mayoría absoluta, no he padecido gripes porcinas ni as, ni es, ni bes; tampoco he tenido el gusto de pertenecer a ninguna tribu urbana ni grupo social que se pudiera preciar de tener caché de cuando en cuando por aquello de las fluctuaciones caprichosas de la moda y soy más de grupos reducidos que de macroreuniones impersonales.

Podría decirse que he disfrutado de una vida mediocre como individuo, ni siquiera incluida en la masa que conforma todos aquellos que se sienten individuos e individuales, y sufriendo en secreto una hemorroica e inmensa envidia por ver qué felicidad provoca eso de ser un brazo o una pierna de la masa. La masa, que no siempre es mala y que proporciona esa increible paz que te da el saber que un solo no siempre es la mejor composición.

Pero todo llega, y aquí estoy, sentada en una oficina que en menos de 24 horas se ha convertido en un inmenso universo bipolar en donde el de al lado puede estar riendo histéricamente o llorando a mares, según si le da por pensar en tiempo libre o en facturas a pagar. Y desde fuera esto siempre podría haberlo visto cómo parte de este inmenso proceso cíclico que son las políticas, pero desde dentro termino viendo personas y yo tengo ese pequeño defecto, que me pierden las personas, y las facturas a pagar.

Y en esas estamos, formando parte (esta vez si) de la masa, y experimentando un curioso efecto dominó en donde si repentinamente un ríe reimos todos y en el que un copo de nieve puede desatar una llorada masiva monumental en donde hasta el de seguridad se contagia. Disfrutando, vaya, de aquello que llaman humanidad, aunque a veces sea en masa, y sobre la que políticas, economías o consejeras no entienden o no tienen por qué entender.

Y por incomprensible que parezca, esta repentina y dolorosa forma de pasar a formar parte de una masa, te proporciona la felicidad de mirar al de lado y verle y descubrir al individuo que forma parte del grupo... a la persona.

8 comentarios:

Verónica dijo...

De la masa la individuo .... un mínimo paso. ¡Qué lastima no estar formando parte, ahora mismito, de esa masa a la que eres capaz de mirar individualmente!

Un beso congelado ..

*V* dijo...

Uy! no, no te aconsejo ahora mismo formar parte de esta masa que ante todo está profundamente deprimida y acojonada!! ;D

Pero por dios! besos congelados no que entre el frio madrileño y lo frio de la empresa em va a dar arrrgo!!

Beso!

Susana dijo...

ánimo!!! ya verás como es un cambio a mejor.

Besitos guapa

*V* dijo...

pfrpfrpfr... a mi es que los cambios se me dan de pena....aunque no pare de cambiar... ;D

Beso

Aroa dijo...

Verás cómo todo despega en 2010 y al fin soy tu secre, que seguro que me dabas un aperitivito de media mañana... (estoy habrientérrima)

esto te hace humana al fin

yo, en mi periodo "masa", sobre todo, aprendí a mirar con ira a los de: no hay crisis, ikea está petado, la gente echa gasolina, la gente compra, la gente es de la "masa" porque quiere...

y en este miniperiodo superfugaz si se da
te haces supersensible a la masa
y te haces masa en general pero con orgullo masítico

como el de aquí y el de allá y el de debajo y el de arriba

Pipilota dijo...

No te preocupes, siempre quedará algún grumillo en esta masa y sabrás aprovecharlo.

Te mando un pegajoso abrazo de masa de mazapán y un beso de turrón de yema.

Pipilota dijo...

Por cierto, gracias por descubrirme los "Asuntos serios" ;)

*V* dijo...

Aro...que bien dicho jodía! ;D... ay, la masa, sometida a estrés puede ser profundamente encantadora, si... y si, pero más bien que me haces tu a mi tu secretaria ¿no?

Gracias!! y un abrazo aun más empalagoso!! y la música, para eso está, para que fluya! ;D... yo debo agradecer también su descubrimiento allá por septiembre que yo solita no me encuentro las cosas!

beeesos