martes, junio 15, 2010

Una de cal...





No sé exactamente en qué momento ha ocurrido, estas cosas pasan y cuando menos te lo esperas estás en eso, hablando de los grandes momentos de ridículo de tu corta existencia (corta, si, siempre será corta). Yo, que de esos tengo para aburrir, bien porque quiera o bien porque el invento es mucho más entretenido cuando los detalles más absurdos se convierten en un absurdo detallado, he contado la que es sin duda la estrella de mis grandes batallitas: la de las gambillas.
La historia en cuestión es de hace mil años, allá por mi segundo trabajo, con dieseis añitos (del primer trabajo sólo conservo el recuerdo de una pieza de lego incrustada en mi frente y aun me entran sudores cada vez que estoy en una juguetería...). Allá andaba yo, haciendo de niñera y cumpliendo los recados oportunos, con esa pavez que te llega de repente y que, por lo visto, ya nunca más se te quita, e intentando disimularla lo mejor posible para que no pareciera que la que estaba cuidando de un niño no andaba alejada del abandono de las muñecas.
Total, fue una tarde cualquiera en un momento cualquiera en el que el padre de la criatura me mandó a la compra recitándome los productos cómo si fuese un niño de San Ildefonso y yo, eficiente adolescente, pensé que decirle que volviera a repetir la lista de la compra no quedaba bien y que, total, era fácil: jamón, leche y gambillas.
"Anda que esta gente también.. no pueden ser gambas normales, no, tienen que ser pequeñitas...y anda que no hay publicidad sobre los pezquinines, coño...aunque claro, lo mismo las gambas pequeñitas son una raza de gambas, si es que en las gambas hay razas o lo que sea..." en esas iba yo, pensando que se notaba que mis jefes tenían clase por aquello de que no comían gambas cómo los demás mortales sino gambillas, que seguro que eran mejores... y allá que te fui yo al tío de la pescadería y los congelados a decirle que quería gambillas. El hombre se extrañó un poco también, la verdad, las cosas como son, pero vamos, yo no le dí importancia porque ya ves tu la experiencia que tiene en diferentes tipos de gambas un pescadero de Carabanchel... cero patatero, por supuesto, porque más allá de lo que se pille en el mercamadrid o lo que se pesque en el Manzanares (porque por el color de algunos peces no pueden haber salido de otro sitio que no sea el Manzanares...) el tipo en cuestión no tenía mucha pinta de ser experto en la materia.
"Pues mira guapa, tengo las gambas normales que son estas" y que efectivamente eran normales.. "los langostinos de toda la vida, de los de Navidad" totalmente de acuerdo... "y luego están las congeladas que puede que sean un poco más pequeñas pero que yo creo que cuando las calientas tienen el mismo tamaño"... vaya mierda de experto en peces...
"Pues no, tienen que ser gambillas, que son así un poco más pequeñas" ahí yo me convertí en improvisada experta en peces, moluscos, mariscos y otros bichos marinos " y quedan más ricas..." pero me achanté, claro, sobre todo cuando el pescadero empezó a poner esa cara que ponen los tenderos cuando les das la brasa con cosas que no existen "eso me han dicho, vaya, que pida gambillas"
"Mira guapa, llévate estas que tienen pinta de ser pequeñas y si no sirven pues nada, yo más pequeñas no las tengo". Transacción comercial concluida en modo barrio total, después de una frase así tu madre te ha enseñado que al tendero ni se le chista. Así que cogí mis gambillas y me fui pensando en mi defensa ante mis jefes, gastrónomos experimentados, seguro. Y allí estaba el padre de la criatura en cuestión esperando para preguntarme si lo había comprado todo y ya de paso evaluarme (eso pensaba yo, claro, con el tiempo me dí cuenta que realmente lo de las evaluaciones nunca ocurren en los trabajos, ni en los cutres ni en los más cutres... al menos nunca se evalúa tu trabajo)
"Pues mira XXXX, si que lo he comprado todo lo que pasa es que no he encontrado gambas más pequeñas que estas...las había así normales, pero un poco más grandes que estas porque, ya te digo, yo le he dicho al de la tienda que me pusiera las más pequeñas, y luego estaban los langostinos que esos si que son grandes, ya lo sabes...aunque seguro que los hay más grandes porque aquí me da a mi que es todo más bien normalito...pero vamos que gambillas así como gambillas yo es que no las he visto porque he pensado que lo mismo congeladas pero tampoco..."
Y en esas estaba yo, emocionada dejándole claro que no era incompetencia sino que este barrio no merece gente que come gambillas...hasta que en tres palabras el que era, ante todo, mi jefe, aclaró que lo mismo no existe gente que come gambillas...
"Bombillas, Verónica, bombillas..."
El silencio...
"Ya...bombillas...pueees, no, de eso no he comprado pero estas gambas tienen una pinta estupenda ¿eh?"
Y me reí, claro, a ver que vas a hacer, o te ríes o te cansas, no hay más.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

JAJAJAJAJAJAJA todavia me acuerdo de las gambillas.Tienes razón un episodio glorioso de esos nuestros.Lo que pasa es que ami se me olvidan mens mal que tú tienes buena memoria.

Besos y gracias por hacerme reir.

Nessi

*V* dijo...

Ríete, ríete que hoy es uno de esos días que hace falta (aunque sea riéndote a mi costa... da gracias que no hablo de los cuadernos de "esos feos"! jajajajajaja...)

;*

Verónica dijo...

A tí la vida ya te fue marcando desde pequeña, está claro .....

¡Quién no tiene alguna similar! Eso sí, hubiera dado dinero por poder ver la cara que pusiste .... Dinero, ¿eh?

Un beso

Fleischman dijo...

Piensa que al menos las gambillas se las pudo comer. Si te hubiera pedido gambillas y le hubieras llevado bombillas, hubiera sido mucho peor, a no ser que el jefe fuera fakir.

Por cierto, las gambillas existen como aperitivo, es un crimen, pero se comen enteras, hervidas como la quisquilla.

*V* dijo...

La pavez me viene de siempre, si ;D... Y yo también Verónica, me hubiera encantado ver mi cara, antes del ataque de risa, claro..

Eso le dije yo, que me deberían de haber agradecido que les había resuelto la cena pero es que el tipo no tenía demasiado sentido del humor, la verdad :D

Bss

Aroa dijo...

pon un vídeo tuyo contándolo...

gambillas billas bi

*V* dijo...

jajajajaja... si, creo que la historieta gana más poniendo caras pero no, nada de videos, quita, quita ;D