lunes, septiembre 27, 2010

En la parra



Estoy en el mundo porque tiene que haber de todo, eso me ha quedado claro hace mucho tiempo, pero cada vez soy más consciente de que paso una cantidad importante de tiempo en parralandia lo que no ayuda para nada a mi vida social (eso, en cualquier caso, es algo que sabíamos hace mucho tiempo pero que aún así no me canso de repetir).
Y estar en la parra no está mal, la verdad, es ese gran lugar en el que pasas las horas canturreando (hay tantos temas entre Marisol y los perjúmenes que se pueden asociar a cada detalle del día a día..), cuestionándote la realidad de la vida (tengo una gran hipótesis sobre la relación entre la moda y los stocks de las grandes marcas, es lo único que puede explicar el retorno de las horribles hombreras o que los conos pectorales de Madonna vuelvan a los escaparates...) o simplemente intentando localizar esos pajarillos tan monos que silban constantemente en mi cabeza...
Estooo...pues eso, la Parra, gran lugar donde los haya. Te relaja, te da esa mirada miope infinita que te hace parecer profunda a la par que encantadora, ese aura de misterio al más puro estilo femme fatale (porque, por supuesto, lo que se piensa en la Parra se queda en la Parra múltiples experimentos realizados personalmente han demostrado que si compartes la información de la Parra se pueden dar ataques de pánico y/o reacciones reacciones extrañas... ¡cómo me gustan los paréntesis, por dios!...eso es algo a tener en cuenta para los ratos en la Parra).
Pero cómo todos los grandes lugares, la Parra engancha. ¿Quien está dispuesto a volver a la agonizante rutina después de un viaje a la India? pues esto es lo mismo. Estás ahí, con tus cosas, tan agustito, y cuando menos te lo esperas una voz, profunda e insistente te obliga a volver de repente y tu reacción, claro, puede ser perfectamente cómo la de alguien que acaba de aterrizar de Marte (o algo, o lo que sea que pueda aterrizar de Marte).
No necesariamente lo que te hace volver tiene que ser algo fuera de lo normal. Hace ya me avisaron que había tenido una reacción ligeramente extraña cuando me preguntaron algo así tan rebuscado cómo "¿y tu, qué tal?". Y mira que la pregunta es fácil porque solo se puede responder con un "bien" o "todo bien" o "cómo siempre", vamos que no es una de las mentiras sociales más retorcidas de las que tenemos que hacer uso, pero sabe dios en qué parte de la Parra andaba yo que, en lugar de comportarme como esa personita normal que mis padres se empeñaban en educar, me pilló totalmente... en la Parra, y la respuesta salio al más puro estilo Bette Davis (y no estoy pensando precisamente en Eva al desnudo).
Justificación podría tener: a veces contestar a esa pregunta con una carcajada puede ser francamente liberador. Eso sí, queda raro.
Y yo juraría que cuando he empezado a aporrear el teclado tenía algo que decir.

Pero, aunque no lo parezca, la Parra produce: el domingo por la mañana cuatro páginas de naderías.

9 comentarios:

Aroa dijo...

v, tú qué tal?

jajajajJAJAJAJAJA

(fui testigo)

temón

qué pena que mi ordena de la ofi no tiene sonido

Susana dijo...

¿qué contestaste?

*V* dijo...

Jajajaja... te toca ser testigo de mis cosas raras, suerte la tuya! ;D

(con esa canción he aprendido taaantas palabras...)

Pues cómo dice Aroa, la conversación fue algo así, sí:
-¿y tu? ¿qué tal?
- ¿quien? ¿yo? estoo... jajajajajaja (pero así, risa así en plan loca desquiciada)

Qué divertido es ser yo, ya sabes ;P

Alf dijo...

:)
Siempre me han gustado desvarios!

*V* dijo...

Eh eh eh... ¿cómo que desvarios? profundos pensamientos trascendentales y curiosas situaciones sociales ;P

Todo depende del punto de vista!

Alf dijo...

Bueno, corrijo entonces:
Siempre me han gustado tus profundos pensamientos trascendentales y curiosas situaciones sociales!
No era una critica! era un halago lo de desvarios!
Bueno por fin vuelvo, estas ya sacando tiempo para una cañita?
Besos V
:)

Verónica dijo...

Entre Aroa y tú he logrado imaginarme la situación y ... todavía me estoy riendo.

Me has dado una gran idea: esta tarde, durante el curso al que estoy acudiendo, voy a irme a la Parra esa un rato, seguro que estoy mucho mejor.

Un beso

*V* dijo...

Lo sé Al, lo sé ;P
¿tiempo para cañitas? ¿insinuas que es complicado quedar conmigo? ;D

Pues sí, Verónica, la verdad es que la situación fue para verla desde fuera y desconojonarse ligeramente ;D

(y contesto tarde así que espero que consiguieras pasar un rato en tu parra particular! :D)

besos

Alf dijo...

No lo insinuo!
Cuando vuelva por madrid la proxima semana te llamo y demuestro lo dificil que es quedar contigo :P