martes, agosto 09, 2011

Visitas papales



Tres días para irme de vacaciones. Y leo palabras casi medievales del estilo "cristianofobia" que me obligan a mirarme al espejo para confirmar que no me han salido ni cuernos ni rabo ni la piel se me ha puesto de un rojo rabioso antiestético total.


Si hubiera seguido mi instinto y hubiera dedicado la semana a abstraerme y no mirar nada que implique un mínimo de información pensaría que se está hablando de lo de siempre y diría, tranquilamente, "sí, a mi también me cae mal Cristiano Ronaldo". Pero estando, no sólo en la ciudad que va a recibir a un lider religioso, sino además tan cerca de donde este ha decidido hacer no sé qué ritos, es imposible no saber que cuando se usa ese término de nueva cuña, o escalofriantemente antiguo, se nos está llamando al Respetable.... ¿intolerantes?


Sabes que no eres intolerante porque cuando lees algo así piensas "hostias ¿y si es verdad?" y te preguntas que quizás no está bien echar espuma por la boca cuando piensas en visitas papales veraniegas o despotricar cuando te haces una imagen de 200 confesionarios en el Retiro (en esto, a mí, me asalta la duda. Que digo yo que si son fieles que se confiesan asiduamente y cumplen rigidamente con los mandatos divinos ¿de qué coño se confiesan?. La existencia de confesionarios obliga a pecar para darles uso así que mejor que los olvidasen)


Estan quienes defienden que la visita del Papa no implica un gasto público sino que, por el contrario, la afluencia de turistas va a contribuir a que las arcas públicas tengan algo más que polvo. Pero ¿en serio?


Mi oposición al viajecito turístico religioso en cuestión tiene dos vertientes. La primera absurda, ya ves tú, porque es moral y eso no va a ningún lado. Vivo en un Estado laico según la Constitución (pffpp...)pero es la segunda vez que un Papa viene y se lía la de Dios es Cristo (nunca mejor usado). En cambio aún no he visto ningún lider religioso de cualquiera de las otras confesiones mayoritarias al que se le de tanto bombo ni mucho menos que se cedan recintos públicos, cómo colegios, para albergar a sus fans. Por aquí ha pasado Justin Bieber y sus fieles seguidoras durmieron en la calle o en hoteles y pagaron beatamente su entrada. Además, estando cómo estamos, tener a un lider espiritual que mencionará de pasada los problemillas del mundo y su solución será rezar (super práctico) no me hace gracia. Este tipo se supone que representa a otro tipo mucho más antiguo que en su día se calzó unas chanclas, se dejó melena y les vino a decir a los romanos algo así como que eran un poco cabrones por cómo se pasaban con la gente (versión libre modo On). Y movió masas. Este hombre mueve masas creando cortinas de humo sobre la pederastia dentro de la Iglesia. Mi no comprender.


Economicamente no creo que vaya a ser productivo, la verdad. La gente ensucia, y enferma, y sufren robos y se mueven por la ciudad. Y eso son gastos. Amén de que además esta vez no van a pagar alojamiento porque usan recintos públicos que pago yo con mis impuestos en los que ya dejé claro que no quiero que ni un centimo de mi triste economía llegue a Ratzinger ni sus secuaces. A mi no me gustó tener que pagar para entrar en el Vaticano así que quien quiera venir a mi ciudad a dormir que haga como yo y pague. Además desde la conferencia episcopal se aconseja contra el despilfarro...pero vamos a ver... ¡que los turistas son los que tienen que despilfarrar! ¿de qué me sirven turistas que duermen de gratis, comen bocatas y no compran souvenirs?? porque el gasto en seguridad, limpieza, mantenimiento y demás lo va a seguir habiendo, por quintuplicado. Así que por esas en lugar de una horda de católicos prefiero que se celebre en Madrid el festival de la cerveza y arrasen la ciudad una horda de alemanes sedientos y hambrientos y, sobre todo, relajados en materia de gastos.


¿cristianofobia? pues no lo sé, pero con los años empiezo a estar un poquito harta de que, por intentar respetar y comprender, al final los que muestran actitudes intolerantes no son precisamente aquellos que han decidido no pertenecer a ningún grupo. ¿Por qué si no nos callamos, si expresamos que no estamos de acuerdo con un acto de nuestro Estado en relación a la Iglesia católica somos intolerantes? ¿ser tolerantes significa callar?

2 comentarios:

Juan Ignacio dijo...

A mí me preocupa mucho que gente tan pecadora se junte a la vez en el Retiro, ¿cómo lo dejarán?

*V* dijo...

Hecho un asquito... pero la limpieza, si eso, ya la pagamos todos y, por lo visto, si te confiesas los pecados cuentan menos ;)