lunes, marzo 11, 2013

De nervios

A mí, Maribel Verdú, me cae mal desde los tiempos de la "Farala".
No, creo que nunca hizo un anuncio de "Farala" pero recuerdo verla en carteles de la droguería de la época en mi barrio probablemente cerca de algún anuncio de la colonia en cuestión. Así que para mí "Farala" y Maribel Verdú siempre serán una. 
Pues eso, que a mí Maribel Verdú nunca me ha caído bien. Por el mismo motivo incuestionable por el que decidimos que un popularcete nos cae bien o mal, es decir, ninguno. Me cae mal y punto. Eso, claro, no quita para que me parezca que el linchamiento por aquel momento de gloria que decidió tener en la gala de los Goya sea oportunismo popular.
Y viene el comentario, un mes después, a que esto de la crisis nos tiene los nervios tan atacaos que parece que tenemos ganas de dar golpes y ya no sabemos ni donde. Mientras que no sea al "pueblo" todo nos parece bien. Y no, la verdad, estamos un poquito de los nervios me parece a mí.
Digo. La Srta. Verdú se sube a un podio y traslada ante los medios de comunicación (mayoritariamente nacionales minoritariamente internacionales) un mensaje que estamos, desde hace ya años, pidiendo que se difunda. Que vaya de boca en boca, para que así, poco a poco, se asiente en el imaginario colectivo y los cambios, aunque sean tarde, a pasitos, se puedan. Porque nos guste o no, los cambios son lentos y vienen apoyados por aquellos que tienen acceso a los medios de comunicación. Por ahora la experiencia es la que prima. Así que al margen de si la Srta. Verdú hizo un anuncio de hipotecas (Que ¿en serio? ¿Nos ha metido ella en la crisis? ¿los millones de españoles que se endeudaron fue porque un día, tomando café, vieron a la Verdú y dijeron "coño, me voy a hipotecar?) o del número de empresas de su marido, la trascendencia era que ese mensaje estaba en TVE1. Porque a día de hoy hay mucha gente sin twitter y otra mucha que, siguiendo la premisa ilógica de la crítica, si la hicieron caso con las hipotecas ¿por qué no le van a hacer caso con algo más importante?
Lo que yo creo es que da igual, aunque no hubiera vendido hipotecas hubiera sido criticada igual. Porque no es "pueblo", porque lleva vestidos de firma, porque sale en la tele, porque no es guay en twitter.... y porque somos españoles y nos mola el critiqueo sobre todo si es la paja en el ojo ajeno.
Pero la cosa hubiera quedado ahí si no fuera por dos cosas que me traen a mí de cabeza. La primera es la noticia de cómo los tinerfeños se volvieron locos el otro día sacando dinero porque, decían, "lo regalaba el banco". Y nos llamamos seres evolucionados. Con estas nociones de economía así va España. Los bancos, por si quedan dudas, NO REGALAN DINERO. Que luego que si nos tima la Verdú con las hipotecas. Y es que ninguno tuvo dudas en sacar hasta 600€ porque según hacían la gestión no había movimientos en su cuenta. ¿Cuantos de estos se preguntaron si, al no haber movimientos en su cuenta, quizás estaban sacando dinero, por error informático, de la cuenta de otro solidario españolito?¿Cuantos hubieran devuelto el dinero si el banco les llama para decirles que el dinero era de otra persona? 
Me gusta pensar que es que la gente no sabe que, según el concepto primario, el banco no tiene dinero propio. Es mío y tuyo y de el de más allá. Por eso nos estamos manifestando y poniéndoles a parir. Pero es que la masa que se agolpó en los cajeros no estaban pensando en el vecino.
Y luego hay otra cosa que no me deja a mí tranquila. Chavez. De repente ha habido un aumento de opiniones que ensalzan a Chavez, se ha convertido en una especie de icono de la izquierda que me tiene un poco desubicada. Y estaba seriamente preocupada por si mis reticencias al caballero que en gloria esté eran subjetivas por aquello del personalismo político llevado al extremo y un populismo que ni la Espe, y eso que anda ella bastante cerca. De hecho, tanta alabanza sobre su gestión política me ha hecho cuestionarme mi lado de izquierdas. 
Pero no, he recordado por qué, por mucha crisis que haya, no voy a caer en aplaudir a Chavez. En primer lugar porque las circunstancias Venezolanas no tienen ni punto de comparación con Europa. M´explico. Cualquier gestión política no es comparable ni desde un punto de vista negativo ni positivo con España puesto que su densidad demográfica, territorial, su complejidad social y el marco histórico que han creado sus propias instituciones son abismalmente distintas a las nuestras. Eso, en general. En particular. En su misión bolivariana obsesiva (aunque Bolivar no anduvo exclusivamente en la zona) tenía un plan bastante claro en relación a las culturas indígenas que no contemplaba precisamente el respeto a sus territorios ni a sus prácticas. A partir de la llegada de Evo Morales al poder, Chavez recula y su gestión hacia los indígenas se vuelve más tolerante sin ser, ni mucho menos, respetable. Pero es que tiene una lógica, es decir, la idea de Chavez era que para alcanzar esa utopía de la igualdad social total, no podía haber elementos discordantes.Y, en cualquier caso, las tierras indígenas siempre serán un bombón, no sólo para Cortés. 
Y esto de Chavez, resumido, me lo ha recordado la noticia del asesinato en Venezuela de un líder Yukpa.  
Y digo yo, y repito, que lo mismo esto de la crisis nos está crispando los nervios de más. Y aplaudimos a todo lo que suena a "pueblo", y abucheamos a todo lo que no, y perdemos el norte sin darnos cuenta. Y cuando queremos darnos cuenta ya no sabemos ni a donde apuntamos y nos la meten, doblada, y de la peor manera.
Tampoco seríamos originales en esto porque, lo peor, es que esto ya ha pasado. 
Siempre, claro, podemos seguir metiéndonos con la Verdú o con Candela Peña o con cualquiera que aproveche una cámara de televisión para decir lo que decimos en las calles.
Y me voy a cenar, que ya es hora.

2 comentarios:

Aroa dijo...

tienes que escribir más
(y vernos más, jiji)

*V* dijo...

Sí a todo (siempre llevas razón... puag ;D)