lunes, abril 27, 2015

La maternidad

No hay nada que me parezca más peligroso como dotar a un concepto básico de una trascendencia divina (y ojo, lo divino ahora no viene disfrazado de pantocrator). Con la maternidad está pasando esto, si ya de por si era un concepto usado y abusado para mantener determinados ordenes sociales ahora, nosotras, las modernas, lo estamos convirtiendo en un momento vital trascendente que vive la mujer (sólo la mujer, por lo visto) y que es prácticamente necesario. Sí señoras, nos estamos auto convirtiendo en aquello que no queríamos: un útero con patas.

Además es uno de esos temas que yo considero indiscutible, y no porque no se pueda discutir (que se puede) si no porque básicamente se utiliza el argumento "cuando seas madre me lo dices". A mi estos argumentos me encantan, que Pepi te diga "cuando te cases me lo cuentas, ya verás como le lavas los calzones" y ¿que se supone que vas a hacer tu? ¿apuntarte en la agenda "nota mental: cuando me case comprobar si lavo calzones y llamar a Pepi"? Pues no, porque aunque lo hicieras Pepi te diría "huy... es pronto, ya verás, ya" y es que sobre cosas vitales aquí todos sentamos cátedra y convertimos algo simple en un complejo concepto que, no religioso porque ya no es moda, te transporta al Nirvana y concentra siete chacras para que tu energía de repente sea siempre positiva porque ¿adivina? el secreto de la vida era ser madre (o lavar calzones pero aquí ahora el tema es el que es). Así que sí, estamos sacralizando la maternidad, por lo que sea, porque no nos han permitido ejercer como queríamos o porque se lleva lo vintage y no hay nada más vintage que parir. Y esa divinización de lo simple comienza desde el primer capítulo: el embarazo.

Voy a considerar el previo al embarazo como parte esencial del asunto, es decir, todas sufrimos el acoso y derribo del "y tu ¿para cuando?" desde nuestra post adolescencia. Llega un momento en el que la cosa se vuelve agresiva y ya da igual que tengas pareja o no porque se trata de parir y el "y tu ¿para cuando?" pasa al "se te va a pasar el arroz" y tu ahí ya empiezas a preocuparte sobre que tu útero sea una cosa tan de todo el mundo. A mi no me molesta que me pregunten, lo que me molesta es que no pregunten a los hombres con la misma insistencia o que a partir de cierto momento se de por hecho que no puede haber nada más importante en mi vida. Se acabó preguntarme por estudios (se puede seguir estudiando ¿eh?), por trabajo o por hobbies. A parir. Y si no puedes da igual porque nadie te pregunta alternativas, la madre verdadera pare, con dolor a ser posible. Existe, claro, un sector que sin pelos en la lengua (y sin haber hablado contigo más de dos veces en tu vida) te suelta algún "¿pero que pasa, es que no puedes?" como si eso te fuera a hacer sentir mejor ¿os imagináis la tortura de alguien que no pueda tener hijos y responder una y otra vez hasta la menopausia? y peor ¿y si no quieres? porque esto no va de respirar, no es necesario, va de fo...perdón, va de parir. 

Así que cuando ya por fin "puedes" entonces entras en el ranking de las cursiladas. "No hay mejor momento en la vida de la mujer que el embarazo" leí el otro día "y ese brillo especial en los ojos" y no en el Telva, en Facebook, un hombre. Aquí empieza el show. Nos hemos una vendido maternidad egocéntrica del por y para nosotras que hace que seamos las princesas parturientas que dijimos que no queríamos ser y lo hemos vendido tan bien que hemos conseguido que hasta ellos entren al trapo. ¿Brillo en los ojos? a una embarazada poco la miras a los ojos y más a los ocho meses, esto es como los bebes, si son conocidos siempre piensas "que guapos" pero luego, con los años, ves las fotos y piensas "madre de cristo que cosa más fea que son los bebes" pues nosotras, embarazadas, guapas no. Las habrá pero en general engordamos doscientos kilos, nos hinchamos y estamos pelin deformes. Pero nos vendemos la moto porque si no estaríamos todo el día llorando. Pero es que además en ese comentario hay una crueldad implícita importante "la madre embarazada es la que tiene ese momento especial y es guapa. Tu, madre adoptiva, eres fea" eso y "este es el mejor momento de tu vida porque para esto has nacido, para parir". Perdonadme pero la mejor maternidad que he tenido la oportunidad de ver, a distancia, ha sido  de aquellos que, al final, han priorizado más el amor a un niño que a la genética. Maternidad es cuidar un niño por encima de ti, paternidad ídem. Y el brillo en los ojos se tiene en muchos momentos de la vida del hijo, el padre y la madre. El embarazo será una experiencia increíble, no digo que no, pero en nuestra oda al ego meum somos capaces de gastar miles y miles de euros en la locura por reproducirnos mientras dejamos que otros niños estén en la calle. Maternidad es criar a tu hijo incluso sabiendo que podría no ser siempre, priorizando su bienestar a tu posible dolor y eso no tiene por qué venir con el embarazo.

Ahora bien, si no tienes foto de embarazada mística en blanco y negro no eres nadie en este invento.

Durante el embarazo te preparas física y psicológicamente para el parto. La cosa va a más, el delirio acaba de empezar. El parto natural se ha puesto de moda otra vez, eso sí, a ser posible pagando por una ambulancia en la puerta de casa (espero). Estas cosas, creo, por ahora son privadas y espero que así sigan porque como comprenderéis no tengo ni la más mínima intención de emplear impuestos en la vuelta al parto en el pajar. Y quien tenga dudas que le pregunte a sus abuelas. La mía parió seis hijos sin anestesia y, al menos, una de ellos en casa. Vivieron cinco. También está el parto en el agua y sólo con tu pareja porque es una vuelta a la naturaleza y tu primera toma de contacto entre tu bebe (tuyo, no de tu pareja) y tu ¿de verdad queremos naturaleza? perfecto, no habrá pueblos en España que se quedan incomunicados. Y con dolor, claro, sufrir es importante porque la madre es sufridora desde el momento del parto. Esto tampoco es nuevo:

Virgen del Buen Parto
Dios y Padre nuestro:
que preparaste a la bienaventurada Virgen María
para que fuese digna morada de tu Hijo,
concebido por obra del Espíritu Santo.
Por el parto virginal de María,
convertiste en gozo los dolores de las mujeres que creen en ti,
por el nacimiento de nuestro Redentor,
Pero podemos seguir convenciéndonos de que claro que si la epidural tiene consecuencias o que si es un invento de la CIA para acabar con la verdad verdadera de lo importante que te enseña el dolor del parto que es... nadie lo sabe. Yo si me rompo una pierna no quiero dolor y si tengo que parir que sea con diez médicos y con epidural porque a eso se le llama progreso. Señoritas mías, el parto no es un chiste:


Pero somos modernas y estamos en contra de la industria farmaceutica y, además, descubrimos nuestro útero cuando nos embarazamos, antes no sabemos que tenemos ahí pero no sirve para nada porque es el dolor del parto el que nos reconcilia con... ¿con qué?. No quiero ser grosera pero fui consciente de mi útero en mis primeros dolores menstruales, y me pasa mensualmente. 

Pongamos que al final impera la coherencia y parimos como es debido y dejamos de pensar que sabemos más que los médicos. La teta.

Nuestras abuelas y madres luchando por el uso de los biberones y ¿qué hacen sus hijas? no sólo vuelven a la teta, no, se convierten en nacionalistas de la teta. Y qué buena es la teta, y hasta los dos años, o tres y a dos bandas y donde sea porque es natural y no podemos ser censuradas y que se ha demostrado que todos toditos los que toman teta son universitarios (que yo no se como no había más a principios de siglo, oye) y tienen mejor salud y afianza (como no) el vínculo entre tu bebe y tu. Una cosa os digo, hay formas y formas de comer y hay formas y formas de dar el pecho. A mi las tetas ajenas no me interesan particularmente y creo que en líneas generales una teta expulsando leche le interesa a muy poca gente. Me parece bien que se le pueda dar la teta en cualquier parte, en serio, ahora bien, yo respeto que tu puedas sacar la teta tu respeta que a mi no me apetezca verlo y hazlo discretamente no como si tuviera que venir una banda a celebrar que estás haciendo lo mismo que todas las mujeres a lo largo de la historia. 

Yo no me veo con la formación adecuada para decidir cual es la mejor alimentación de un niño, ahora bien, la teta crea dependencia sobre todo de la madre al hijo y limita la vida de la mujer. Mujer abnegada que pare con dolor y le alimenta de su propio pecho. Ahora cámbialo y lo ponemos en moderno pero es lo mismo. La mujer como madre, ante todo y sobre todo. El hombre observando. Esto, toda esta dinámica, es injusta no sólo para la mujer si no también para el hombre porque ellos son padres también, quieren disfrutar de su hijo pero les vendemos un vínculo materno filial indisoluble en el que no pueden participar porque es natural. Existen tantas cosas naturales que hemos modificado que este argumento es absurdo desde el minuto cero. De hecho si fuera algo natural que no se puede modificar (como el hambre) no habría quien lo ha hecho, pero no, lo natural (y lo místico) es otra cosa, incluso hay quien recurre a otras sociedades "naturales" para justificar la tonteria y siempre pienso lo injusto de que nadie hable de la covada. Quizás se nos está olvidando que el papel del padre es ayudarnos, en medio de esa marabunta hormonal, a poner los pies en la tierra y evitar que tomemos decisiones tan egoistas e incoherentes como parir en el agua o negar las vacunas a un ser humano que, aun, no puede elegir.

Puede que estemos siendo la generación más machista que existe especialmente por volver a pautas que convierten a la mujer en un vehículo de procreación cuando eso ya nos lo habían resuelto nuestras abuelas y nuestras madres. Nosotras mismas nos estamos delegando a un plano meramente hogareño y endureciendo esa idea de que es la madre la que se encarga de los hijos, así cuando busquemos un trabajo nos miraran de forma distinta porque darán por hecho que el trabajo está en un segundo plano. Olvidaremos nuestra vida social convirtiéndola en un anecdotario de la vida de nuestros hijos sin darnos cuenta de que lo mejor que podemos enseñarles a nuestros hijos es que seguimos siendo individuos. Nuestra pareja se convertirá en "el que donó su semen" en lugar del compañero que nos prometimos y le privaremos de la paternidad sin plantearnos lo que para él, como persona, supone. 

Pero como todos los grandes errores lo estamos convirtiendo en algo "moderno" para sentirnos mejor con nosotras mismas y para no reconocer que estamos volviendo a un pasado que no nos fue muy bien, ni como mujeres, ni como hombres, ni como hijos. Eso sí, si ves una estampita de la sección femenina échate las manos a la cabeza porque no tiene nada, pero nada que ver con lo que tu crees que es la maternidad y eso jamás, jamás, jamás lo pudo pensar Franco antes que tu.














4 comentarios:

Susana dijo...

Yo lo de los embarazos como una época maravillosa no lo veo (por mi experiencia personal)aunque si reconozco que hay mujeres que lo llevan fenomenal, para mí fue agónico, una enfermedad mantenida durante nueve meses.

El parto también desde mi experiencia lo prefiero sin epidural, para mí mucho más rápido y eso que ambos fueron rapidísimos pero con la epidural no pude participar porque no sentía absolutamente nada de cintura para abajo y que te estén diciendo empuja, empuja y tú con cara de póker porque no puedes es estresante. Sobre todo cuando la matrona se sube encima de tí para empujar con el codo...
Y de la lactancia, a mí me gustó, para mí era los más cómodo porque ya vas bastante cargada con pañales toallitas ropa de cambio como para agregar biberones, leche.. con el pecho no tienes problema sobre todo por la noche que no tienes necesidad de levantarte a calentar biberones cada hora y media.
Y todo esto desde mi experiencia; muy respetable cualquier punto de vista porque lo importante es que cada madre actúa siempre pensando en el bienestar de sus hijos...
Ya me lo dirás jajajajajajajajajajajaja

*V* dijo...

Oh claro, si todo, en su equilibrio, es bueno. Habrá quien prefiera epidural y quien no (por lo mismo que dices de la sensación de la anestesia, por ejemplo) o quien vea el embarazo como bueno o malo, pero no convertir el embarazo en "el mejor momento de la vida de una mujer"
Mejor momento. Eso es muy fuerte, es reducir toda tu vida, que puede ser muy larga, a procrear.
Con la teta pasa lo mismo puedes dar el pecho, me parece fenomenal pero convertirlo en una cruzada, eso ya es otro cantar, y el pecho se da hasta un momento en el que el niño tiene que aprender a comer (porque debe aprender) y en cambio ahora hay una inclinación a dar el pecho hasta los tres o cuatro o veinte años. Pues mira, no lo veo porque la teta la lleva la madre, no el padre y el cambio hormonal es de la mujer y no del hombre, eso sin tener en cuenta que los niños deben aprender a comer ¿el pecho como complemento alimenticio? pues mira no sé, pero la cuestión es que psicológicamente tanto para ti como para él yo no lo veo sano, es una dependencia chunga.
Además esa comodidad que buscamos con el pecho a la larga es contraproducente para nosotras porque estamos alejando de la crianza al padre que también debe implicarse ya que ellos no tienen la posibilidad de tomar contacto con el bebé hasta después del parto. Es su momento.
Paso de decir nada cuando tenga el próximo perro ;P

Aroa Moreno dijo...

Ya sabes lo que pienso sobre todo esto, y tú lo has contado muy bien. Me encantará poder decir: tú no le diste sentido a mi vida porque mi vida ya tenía sentido mucho antes.

*V* dijo...

Me parece más sano,aprendemos de las experiencias de nuestros padres no sólo como padres si no como personas. Contarles a nuestros hijos lo que fuimos y lo que seguimos queriendo ser.