lunes, diciembre 10, 2007

Νάρκισσος


Y cuenta la mitología (la griega que es la que despierta el gusto del Respetable habitualmente) que Narciso era un tipo de extremada belleza y así le conocían en su pueblo. Según Ovidio, todos estaban enamorados de Narciso por esto de que la naturaleza había sido especialmente benevolente con él, pero Narciso se obstinaba en rechazar a cualquiera, ya fuera hombre o mujer, que declaraba su amor hacia él puesto que su único amor era él mismo.
De entre todos los amores que se le profesaban existía el que sin duda era el más fuerte, el de la Ninfa Eco que sufría a su Yo de una manera muy diferente al sufrimiento de Narciso, Eco estaba condenada por haber enfadado a Hera a repetir las últimas palabras de aquello que se dijera, limitando su Yo más social al Yo residual de los demás. Eco no podía hablar ni evitar hablar, la voz de Eco, la puerta de su alma, estaba condenada siempre a un otro.
Un día, mientras Eco se dejaba guiar por su amor desvirtuado hacia Narciso, le siguió a través del bosque, cuando Narciso notó que alguien le seguía preguntó: "¿hay alguien ahí?" a lo que Eco únicamente pudo contestar con la repetición sin sentido de un adverbio. Narciso, con la seguridad que te proporciona el reflejo perfecto de nosotros mismos, gritó "ven!". Y mientras Eco se acercaba a él repitiendo el imperativo que, por eso que te provoca el no poseer ni palabra propia, ella jamás hubiera podido pronunciar, Narciso la rechazó.
Eco dolida con Narciso por su rechazo, y enfadada consigo misma por no haber podido tan siquiera gritar por su propia voluntad, se recluyó en una cueva hasta que tan sólo quedo de ella su voz, que ni siquiera era suya. Para castigar a Narciso, Némesis, diosa de la venganza, hizo que el amor por su propia imagen fuera tal que, al observarse este un día en una fuente, no pudo apartar la mirada sobre si mismo hasta que se arrojó a las aguas en un vano intento de alcanzar su Yo. En el lugar en el que Narciso se destruyó por intentar alcanzarse a sí mismo nació un flor.
.... una flor y pasó a formar parte de todos y cada uno de nosotros, porque nuestro Narciso está ahí, esperando quedarse ensimismado mirándose a sí mismo hasta el punto de destruir y destruirse, esperando a regodearse en la contemplación de una imagen superflua e inconsistente de nosotros mismos, esperando alcanzar esa imagen que es capaz de ahogar nuestra realidad.
Es por eso que aunque tener a Narciso alimentado no es malo (al fin y al cabo debe sobrevivir!) tampoco es aconsejable alimentarle lo suficiente no sea que un día no sea capaz de mirar más allá de esa imagen tan intangible como es la de sí mismo.
La imagen de ahí

6 comentarios:

david dijo...

La historia de Eco es preciosa, y nunca me cansaré de escucharla.

No, no, que lo digo en serio. No es una manera sutil de decirte "cansina, ya la has contado unas cuantas veces". Es genial. Más con tu voz, aún. Pero te leo y te escucho y vuelvo a ciertas escaleras, con una copa en la mano y esa historia en la oscuridad.

Y respecto a tu Narciso, sí, muy bonito el argumento de no darle de comer, pero el problema contigo y tu Narciso es que las más de las veces nadie le da de comer, y cuando dices que alguien lo hace se está limitando a decirte lo que hay.

Eres una mujer increíble, y sería justo que te lo reconocieses alguna vez.

*V* dijo...

Si, la verdad es que es una historia estupenda, las mitologias suelen tener grandes historietas, la verdad...
Bueno, lo de mi voz alguna vez he escuchado quejas sobre ella, ejem...
Y si, como improvisación en una reunión nocturna en el campo quedó muy bucólico (menos mal que tambien está Emilio para contar frikadas conmigo!XD)
Y bueno, hablo de Narciso en general, mi Narciso sé que está muy bien alimentado, no sólo por vosotros que, cuando dejais de lado el modo malote, no os cortais poniéndoos subjetivos y le intentais engordar todo lo que podeis, sino que yo a mi forma tambien lo intento haciendo eso, justicia, y manteniendo la objetividad todo lo que Narciso me deja.
Y gracias, gracias, por lo de mujer increible, aunque sinceramente, ya me gustaria saber mas (pero muucho mas) de lo que se para poder alcanzar el concepto que tengo yo de ello.
Mi Narciso sin duda lo que agradece es tanto mimo ^_^

Verónica dijo...

¡Lo que nos cuesta a algunos alimentar a nuestro Narciso particular! Durante muchos años, casi un decenio, yo fui "poquita cosa". Lo fui para mí misma, quiero decir, los demás no tenían ese concepto de mí (o no todos, al menos). Costó lo suyo alimentar a ese Narciso que, en mi caso, estaba totalmente escondido .... Pero, de a poquitos, se consiguió. Eso sí, de cuando en cuando, todavía hace amagos de desaparecer de nuevo ....

Preciosa la historia, tiene razón David.

*V* dijo...

Pues nada Verónica, ya sabes, hay que tenerle lo suficientemente alimentado que convertirnos en Eco tampoco puede ser bueno!
Besos

ROSA ALONSO dijo...

Hace días que no te leía, y después de este post me he acordado de mi hermano (el narcisista más narcisista del mundo entero-tero)

*V* dijo...

Puf!... si es que Narcisos bien alimentados hay tantos!!! nada,lo mejor en los casos en los que Narciso anda tan cerca es tomárselo con humor ;D
Besos