miércoles, diciembre 23, 2009
De pirateos
lunes, diciembre 21, 2009
Lo de la consejera
Pues ya puestos, contemos anécdotas, que no se diga que la edad no va haciendo estragos y no me estoy convirtiendo poco a poco en una de esas personas infumables que van por la vida contando hasta lo que les pasa en la cola de la panadería (¿a que no lo habíais notado que pudiera ser así?)...
Pues en esas estábamos, hace meses ya, en uno de esos eventos que se organizan (y nos mandan organizar) para que una señora rubita un pelin desagradable que le tiene manía a Wyoming o su consejera puedan decir eso que dicen siempre sobre las comunidades autónomas sin tener en cuenta la densidad de población (que digo yo, que no queda bien hablar de sobreexplotación inmobiliaria en una comunidad autónoma infinitamente menor que Andalucia, pero ellas siempre lo dicen en los discursos y la gente aplaude mientras nosotros arrugamos las narices...).
Y allí estábamos pues, vestiditos de boda y comportándonos igual de bien que el día de nuestra comunión delante del cura, organizando que la gente fuera gente y no gentuza (cómo algún que otro señor trajeado nos ordena de forma literal) y que subieran ordenadamente al escenario mientras nosotros poníamos cara de profundos y de eficientes (aunque realmente estuviésemos tarareando la canción de Barrio Sésamo). Y no es fácil ¿eh? que eso de evitar escuchar un discurso presidencial o ¿consejerencial? es complicado, sobre todo porque, como ya digo, la repetición de los mismos puede llevarte a tener serios problemas nocturnos... está demostrado científicamente.
Y en estas que se organiza el caos:
la persona que lee los nombres de la gente que sube al escenario se salta diez líneas (de repente el jefe se pone bizco, vaya, y a ver quien es el guapo que se lo dice...), la gente se empieza a apiñar al pie de la escalera con tan mala suerte que dentro de los apiñados se encuentra una persona que era supuestamente minusválida y que debería de haberse quedado en su sitio para que la señora que da discursos y consejos bajase en persona a darle las cositas que se estaban dando. Claro, como la persona minusválida andaba por allí correteando nadie se dio cuenta de que era la persona minusválida, y mucho menos mi jefa que ante la insistencia y los empujones empezó ella también a empujar hasta el punto de que subió a la minusválida (diría "movilidad reducida" pero queda enormemente laboral...) al escenario justo al mismo tiempo que la consejera se baja del escenario buscando una persona minusválida, con tan mala suerte que allí, en primerísima fila, hay una concejala con la pierna escayolada...y claro, la consejera se acerca con cara de compasión a la concejala y le da la cosita que solemos dar...y de repente fueron los tres segundos más largos de nuestra vida... la concejala que la dice que qué hace, la consejera que empieza a mostrar esa cara de ira monísima que pone, mi jefa en el escenario que solo se le ocurre decir "milagro! está aquí arriba" mientras que la persona minusválida decía algo así como que abajo había una señora loca que la había empujado...y los demás que nos veíamos ya firmando el finiquito...
Y aquel fue el grandisimo día que la consejera le intentó dar una cosa de esas a la concejala... y que a los demás lo que nos dio fue un ataque de risa, claro.
Y no, por aquello no nos echaron...y no, por si quedan dudas no estamos contratados como azafatas... pero lo de las azafatas y la señora que se hizo famosa por estar en gran Hermano ya si eso otro día.
ea! una batallita menos....
miércoles, diciembre 16, 2009
De masa
miércoles, diciembre 09, 2009
de Navidad
jueves, noviembre 26, 2009
Memeando
1.- Conmigo lo hortera adquiere dimensiones desproporcionadas, véase: llego al trabajo cantando a Marisol, he encontrado una página web en donde venden los artículos de papelería más cursis del mundo (y me parece lo más... de hecho no paro de pensar en posibles regalos navideños para todo el mundo desde esa página...), tengo localizado el bar más hortera y divertido de Madrid capital y he visto películas que a cualquier persona normal le darían ganas de arrancarse la retina. De hecho, he conseguido hacer grandes regalos a la gente gracias a mi don Hortera.
domingo, noviembre 22, 2009
De argumentos
1.- Entorno al "a ti lo que te pasa es que no te has enamorado de verdad": Y que en los últimos meses se repite de forma escalofriante. Cómo decirlo suavemente...eso es una gilipollez, como no hayas pasado de los 15 a los 30 encerrado en un convento es imposible no haberte enamorado, aunque sea de un poster. Pero claro, está la coletilla, el "de verdad". No, yo me he enamorado de mentirijillas, pa pasar el rato y eso, porque me sobraban años en mi vida y he dicho ¿qué hago? pues nada, me enamoro y luego ya si eso lo mismo se me ocurre algo diferente. Claro la idea de fondo es que la/el que se enamora de verdad es la/el que llega hasta el fin de sus días al lado de la otra persona, cómo si cada uno de nosotros no conociéramos ejemplos de gente que pasa su vida al lado de otra porque no tiene nada mejor que hacer o, incluso, de gente que, a pesar de querer mucho a la otra persona, consideran que por el bien personal de cada uno lo mejor es dejar la relación. Pero no, no nos confundamos, eso jamás será considerado "amor de verdad", enamorarse de verdad es lo que hace el pingüino (el pobre), pasar al lado de la otra persona toda la vida, aunque una mañana la otra persona se te revele como el enemigo.






