domingo, noviembre 09, 2008

De clases



¿Quién no se ha imaginado dando clases magistrales dejando al Respetable boquiabierto? Yo lo he hecho, lo reconozco, en lo más recóndito de mi ser yo me he imaginado a mi misma dando lecciones universales como si de una Socrates (en moderno, en femenino y con más ropa) se tratara. Pero cuando te haces esas pajas mentales y te montas tu propia película no hay preguntas, ni dudas, ni nadie te mira con el ceño fruncido poniendo en duda tus hipótesis, ni levantan la ceja reflejando que piensan que no tienes ni puta idea y que te lo estás inventando todo porque te crees Socrates.

Puede ser que por eso nunca hiciera ni tenga pensado hacer el CAP, porque prefiero mantener en mi cabeza la idea de que yo podría dar una clase magistral que dejase a un grupo de semi personas hormonadas hasta las cejas boquiabiertas ante mis revelaciones.

La cuestión es que el otro día llegó mi sobrino del cole con "Tu primer libro de la sexualidad" que, para que nos hagamos una idea, a mi me pareció algo así como una revista porno pero de dibujos (lo que además me hizo llegar a la conclusión de que no sólo el hecho de que tenga un par de canas y que coma más verdura que antes revela que me estoy haciendo mayor). Superado el momento escandalo, después de cerrar y abrir el libro un par de veces y de que mi sobrino tuviese que preguntarme si me encontraba bien, tuve el valor de adoptar la correspondiente postura socrática preparada para impartir una clase magistral porque, estaba claro, que del tema algo recuerdo.

Así que, armado de paciencia y con visibles dudas de que yo pudiera ayudarle, mi sobrino volvió a enseñarme la imagen de una muñeca tumbada sobre un muñeco ambos desnudos y en donde se mostraba de la forma más clara posible lo que es la penetración. Mi alegría inicial tras comprobar que las generaciones venideras van a superar desde el cole la postura del misionero se volvió rápidamente en pánico ante la posible pregunta porque, a ver, el dibujo no dejaba lugar a dudas y el texto, menos. Pero a veces, con tanta explicación coherente de las cosas, parece que tendemos a mecanizarlas y se nos olvida matizar. Total, para eso están ellos, para matizar, y mi sobrino matizó:

- Pero.... ¿y esto cuando se hace tía? ¿cuando vuelves de trabajar? ¿después de cenar? ¿cuando? ¿solo se puede hacer de noche?

- Cuando se puede cariño

-¿que?

- Tu madre, que le preguntes a tu madre

- Mi madre dice que es natural.... si es natural ¿se puede hacer siempre que tengas ganas?

Y a mi me invadió el pánico imaginando un futuro en el que mi sobrino acumula multas por escandalo público o es despedido por cepillarse a la secretaria en pleno pasillo.

- No....ehmmm.... mmm... en privado, se hace en privado y cuando a las dos personas les apetece

- ¿y cómo sabes que a la chica le apetece?

Mucho peor es imaginar un futuro en donde tu sobrino acumula denuncias por acoso...

- Porque se nota

- ¿en que?

Platón le hacía preguntas más cómodas a Socrates sin duda, a mi no me importa liarle la cabeza a mi sobrino con el ser en sí pero... no, esto no. Y terminé con lo que prometí cuando era inocente que no haría: cortina de humo.

- Ya te darás cuenta cuando crezcas. A comer.
- Pues vaya.

Y la conclusión de tu clase magistral es la decepción. Por este tipo de cosas tengo un gato.

3 comentarios:

Pipilota dijo...

jujujujuaaa jua jua jua.

Me parto XD

Ay, yo también me voy a comer

ay jo jo jo.

aroa dijo...

jijijiji, tu sobri te vacila...

por cierto, mira esto que te va a gustar, a pesar del de la guitarrita:

http://www.youtube.com/watch?v=D3EHFQliS4o&e

*V* dijo...

Eso, eso, vente a comer y así le hacen las preguntas a otra ;D

Totalmente arogüi porque lo que he preferido no contar es que mientras me hacía la última pregunta torcía levemente la boca poniéndo esa cara maquiavélica que demuestra que, sin duda, te están vacilando... estoy taaaaan mayor!! xD

Miro, miro y ya te cuento ;*

Besos monas