miércoles, octubre 04, 2006

Las cosas

Cómo buena maniática que soy, llevo infinitas cosas encima sin ningún tipo de utilidad diaria pero que me tranquiliza que vengan conmigo a todas partes (bueno, si, mi hipocondria me dice que eso seguro, seguro, que tiene algún nombre técnico relativo a algún problema concreto y que en el momento que lo sepa me adueñaré de él!!).
Bueno, la verdad es que no debería reducirlo a las cosas que me acompañan a todas partes porque, otra cosa no, pero en mi reducida zona de independencia (vamos, mi cuarto a falta de casa propia y a espensas de la compasión del IVIMA) abundan las cosas inservibles que van desde un corcho repleto de entradas de cine, fotos y demás muestras plásticas de algún momento pasado hasta cartas de la adolescencia y figuritas y moñerias varias de las que no me puedo deshacer porque, en el mejor de los casos, son recuerdos de algo (en el peor de las casos ni siquiera recuerdo qué deberían recordarme). Afortunadamente, una vez al mes hago un barrida y me deshago de todo lo que me lleva más de 10 minutos recordar de donde procede (desgraciadamente mi memoria de pez para ciertas cosas no tiene precio).
Esa misma actividad limpiadora probablemente la debería llevar a cabo en mi bolso. Pero no se da el caso. Puedo cambiar de bolso pero la misma guarrería pasa de uno a otro sin inmutarse... y es que todo me parece necesario ( aunque no lo haya utilizado nunca!).
Yo comprendo que pueda llevar una libreta y un boli en el bolso (por esa mania mia de apuntar cosas que leo, veo o divago) pero ... ¿que sentido tiene llevar 3 libretas y 15 bolis? a ver, que es imposible utilizarlos de una vez!! además, por muy profunda e intelectualoide que pretenda ponerme es imposible llenar las 3 libretas en un dia!! y que voy a escribir ¿una vez con cada boli? entonces si que empezaria a pensar que tengo un problema (seria , en todo caso, un show verme cambiar de boli cada vez que escribiera una palabra... ).
Llevo 4 monederos, vale, la justificación de mi mini yo maniatico sobre esto ha sido que, en vista de las experiencias con los atracos, lo mejor es llevar uno con dinero, otro sin él, uno con tarjetas y otro sin ellas. Bien, a estas alturas espero que mi mini yo normal no sea el único que se haya dado cuenta de la estupidez del super plan antiatraco. Por partes: por experiencia, si te atracan del propio miedo soy capaz de invitar al atracador en cuestión a una mariscada.. termino ofreciéndole más de lo que me piden, y así pasa que me devuelven cosas. Y lo de la necesidad de separar tarjetas y dinero ¿porqué? ¿que sentido tiene? si al final termino dando lo primero que pillo!que voy a hacer decirle: "espera que tengo que encontrar el monedero que es para ti" porque claro, esa es otra, encuentra algo en mi bolso.
No le tengo ningún miedo a los carteristas por eso, si logran encontrar algo en mi bolso a la primera por favor que me expliquen cómo lo han hecho porque lo habitual es que, además de los 15 bolis, 3 libretas y 4 monederos (de los que finalmente sólo uno tiene premio) llevo un libro (eso en épocas bajas, lo mismo me da por meter dos por si me apetece leer algo diferente a lo que estoy leyendo... si, lo se, esa explicación no tiene precio), caramelos, tabaco, miles de mecheros de los que sólo funciona uno (y normalmente le tengo en el bolsillo, lógico), productos higiénicos varios, tarjetitas y todo tipo de publicidad que me dan en el metro y que terminan en mi bolso por esa ausencia natural de papeleras cuando una las necesita ( el anuncio del profesor nativo que lo cura todo ha pasado a ser uno de mis marcapáginas preferidos), horquillas (bueno, lo mio con las horquillas es caso aparte ¿hay alguien u a estas alturas no tenga alguna horquilla mia? las pierdo por todas partes!! y claro, luego nunca están cuando la humedad las requiere!), cartas del banco y sus amigos (osea, papeles que esperan pacientemente ser gestionados y tener su momento de gloria en mi memoria), un CD que ahora que miro no tengo ni idea de que tiene, el movil, algún jersey y un ageda gigante. Y todo eso en un bolso del tamaño de mi gata... eso si, apañada si que soy eh? porque para que todo eso quepa en el bolso...
En fin, que tengo una dependencia natural hacia las cosas (si, si, puede ser profundamente criticable a todas luces, lo se, pero ¿a ver quien no tiene mil guarrerias que, bien pensado, no nos sirven para nada?)

6 comentarios:

David dijo...

Jur. Me superas, tía, me superas :D

Supongo que en parte eso es algo universal. Yo también hago acopio de cosas, pero no hasta ese punto. Yo siempre llevé mil bolis, hasta que de pronto empecé a llevar uno. O ninguno, porque luego cogí la costumbre de perder cosas, que a veces es la única forma de librarse de ellas y hacer huecos aunque implique echar de menos de por vida alguna cosa como cierta pluma estilográfica...

Y en el bolso, bueno, llevo la Nikon, que tiene la glotona costumbre de pisotear y machacar todos los papeles que la meto cerca. Con los lomos de los libros tiene más problema, pero vamos, que como pasen ahí más de una semana...

Pipilota dijo...

Lo tuyo, que de momento no tiene nombre, con el tiempo se puede convertir en un Síndrome de Diógenes galopante ;P

Yo antes llevaba mil cosas en el bolso.
No sé exactamente la si la causa fue el dolor de corazón de perder "cosas" o el estres que me producía buscar algo con urgencia.

No creas que ahora encuentro lo que busco... naaa en este bolso tampoco lo encuentro, pero por lo menos no pierdo cositas que mi fetichísmo me recrimina y no me perdona en años :)

Ahh y yo no tengo ninguna horquilla tuya :(

*V* dijo...

Eso!!! Síndrome de Diógenes!!! eso mismito estaba pensando yo el otro dia que era loque tenía!! :D (mi hipocondria me hace tan feliz!!!)
No pero yo lo del fetichismo lo termino combatiéndo tirando cosas, y eso me suele pasar algún sábado o domingo de "los de verdad", cuando me doy cuenta de que hay cosas sólo sirven para acumular polvo y alimentar cualquier hipotética supestición.... así que lo tiro, luego me arrepiento, si, pero lo tiro a pesar de todo :D
Creo qu el momento más duro fue cuando tiré la colección de mecheros... los mecheros es lo que tiene, nunca son tuyos así que siempre es más duro deshacerte de ellos...
Deivid, ya sabes que te supero, pero vamos, me dirás que lo tuyo con las libretas no tiene algo de Diógenes, ejem....

David dijo...

¡Ay mis libretitas!

Puede ser, puede ser.

Pero está muy bien eso de perderlas sólo por la posibilidad de reencontrárselas cuando uno las ha olvidado y leerlas y encontrarse ahí dentro trocitos del alma que uno ya no recordaba que tenía.

inesyalfon dijo...

pues yo conservo con todo el amor del mundo un aparatito que hace sonar la vie ne rose que me regalste unas navidades, no sirve para nada (bueno, para escuchar la canción) pero es que es tan mono y tan tú...

*V* dijo...

:)
Gracias!!!yo todavía tengo un post it cargado de besos de amor que cierta Valero me regalo una de esas mil mañanas de aburrido trabajo!!Y es que siempre has sido única con los detalles!!