domingo, octubre 08, 2006

Mi abuela



Somos 4 Villaseviles féminas vivas (salvo que se me olvide alguna hermana de mi abuela): mi abuela, mis hermanas y yo. No hay ninguna más que pueda ser trascendente en mi vida.
La Villasevil por antonomasia es mi abuela, sin duda. Por su cabezoneria y orgullo llevamos su apellido. Y es que, mi santa abuela, a pesar de ser el estandarte del honor y la moral, allá por el 39 (o 9 meses antes) se negó a hacer lo que por estadística debería de hacer, y no sólo se le empijotó tener a mi padre sino que decidió que los apellidos debían ser los suyos, ni maridos posteriores ni, años después, padres genéticos arrepentidos consiguieron que mi padre no llevara sus apellidos, y por tanto nuestro primer apellido. Por mi parte mucho mejor que apellidarse Gomez ,Fernandez o Exposito cómo la lógica de la estadística manda que deberían de haber sido los apellidos.
A mi siempre me ha encantado la historia de mi abuela, lo reconozco. No es ninguna tonteria ser mujer, de campo, madre soltera y, sin ningún tipo de fervor sindicalista (irónico sería que mi abuela lo fuera, no creo que le guarde buen recuerdo a los sindicalismos de palabra), no avergonzarte de ello. Ha criado a 6 hijos, que a su vez han criado a unos tantos nietos, y todos conocen su vida con todos los detalles, y sin regustos de despecho ni rencor ni curiosidad (excepto por mi parte, que la curiosidad me mata desde pequeña! para que uno estudie Historia y lo remate con Antropologia tiene que ser, como poco, cotilla XD )
Eso explica, sin duda, que mi familia sea matriarcal. Mi abuela es el eje, que le vamos a hacer. Y también explica, sin duda, el caracter de mi abuela y esa facilidad natural para chocar con nuestro caracter, porque es el mismo.
Así que como mi santa abuela viene este invierno a mi casa, a pesar de su resistencia a dejar de vivir sola temporalmente, mis padres están en pleno ataque de recolocación buscando una mayor comodidad para mi abuela. Eso ha provocado la apertura de armarios, cajas y cajones que llevaban siglos cerrados y que, mi último recuerdo, es que me estaban totalmente prohibidos por la tabarra infantil que dí por cotillear y preguntar sobre todo lo que me iba encontrando y que para mi eran datos esenciales para descubrir vete a saber que tipo de secreto familiar.
Así que ayer y hoy he estado en mi salsa, cotilleando fotos, cartas, documentación que, por mucho que hubiera encontrado antes, no hubiera entendido y que, vista ahora, me hace recordar que mi padre no siempre ha sido un tranquilo jubilado ni mucho menos un trabajador al uso. No explica, eso si y con la estadística delante, que haya sido todo lo que ha sido, pero si explica esas motivaciones que nos ha inyectado (qué de práctico no tienen nada, dicho sea de paso ¿qué tipo de padre quiere que sus hijas sean pintoras, poetas o bailarinas!? sobra decir que cuando le dije lo que iba a estudiar fue profundamente feliz, sabe dios por qué!).
Por supuesto lo de desenterrar material histórico en mi casa ha tenido sus frutos: 6 revistas con un título que ponen los pelos de punta y que, evidentemente, me voy a quedar; dibujos varios de la época hippie de la primogénita; cartas que, jejeje, no tienen precio para un soborno y fotos que he escaneado porque perderlas seria un crimen. Esto por lo menos hace que me arme de paciencia esperando la visita temporal de la matriarca que, a pesar de que la quiero, soy consciente de lo que puede ocurrir cuando dos villaseviles féminas se reunen en un mismo lugar para convivir (ya he convivido con otras villaseviles féminas, ejem)

6 comentarios:

David dijo...

Pues mucha suerte y mucha paciencia... y para ti (ji ji), cotillea con tacto.

Y luego cuénta las historias que descubras, que no tienen desperdicio.

*V* dijo...

No, no, si la parte positiva de mi abuela es que, tacto, ninguno, así que se puede cotillear alegremente con ella de lo que sea!!
Y creo que a estas alturas, historias me quedan poquitas por descubrir, puedo pedirle algún documento gráfico sobre su boda, que original cómo pocas (por eso de las normas sociales y tal) pero poco más!

Inés dijo...

No se si sabrás que publicar dibujos ajenos sin consentimiento puede ser sancionable ( y no sólo legalmente) Si no recuerdo mal te di permiso para que tiraras todo lo mío que encontraras pero como buena villasevil ya veo que haces lo te sale del mismísimo. En fin que cruz tengo contigo.

inesyalfon dijo...

hola! la verdad es que las reuniones familiares son algo difícil de describir, por un lado hacen ilusión, por otro son un rollo, mientras duran estás deseando que acaben y después las echas de menos!
mucha suerte con tu abuela!!

Pipilota dijo...

¿6 revistas 6 que el título pone los pelos de punta?

cualessoncualessoncualessoncualessoncualesson???

*V* dijo...

Cierto, hacemos lo que nos sale del mismísimo y tenemos una necesidad innata de demostrar que llevamos la razón asi que: no, no voy a tirar dibujos ni poemas ni escritos varios similares ;P (mira que sacar la abogada que llevas dentro con tu hermana.... XD)
Es verdad, nesi, las reuniones familiares tienen ese punto raro entre lo divertido y lo cabreante!!Aisch, pero es que las reuniones con mi abuela son taaaan estresantes!!!muchos, muchos, muchos, besos!!
Pues mira, se titulan "En pie" y llevan como subtítulo "Volverán las banderas victoriosas..." y no consigo explicarme que pelotas hace eso en mi casa!!!porque doy fe que mi padre es raro, vale, pero no llega a esos límies!! así que me estoy acordando de cierto ex novio militar de Susanita quepuede tener mucho que ver con esto (aunque las fechas no me cuadran! :S )
No te preocupes Pipich que si encuentro algo jugoso y digno de crítica te paso una copia ;P